En los últimos años, ha cobrado fuerza en América Latina una concepción amplia en relación a la gestión del hábitat -principalmente favorecida por Naciones Unidas, algunos organismos multilaterales y sustentada a partir de la evidencia práctica analizada desde los ámbitos académicos y científicos-, que ha decantado en importantes acuerdos en torno a la implementación de estrategias más integrales, multidimensionales y participativas de acceso al hábitat.
