9 y 10 de septiembre de 2025
(formato híbrido) Ciudad de México
Antecedentes
El Grupo de Trabajo Regional sobre Producción y Gestión Social del Hábitat (GrupoPyGSH) de la Oficina para América Latina de la Coalición Internacional para el Hábitat (HIC-AL) se conformó a raíz de un acuerdo entre miembros y aliados de HIC en ocasión de una reunión paralela al VII Foro Urbano Mundial (Medellín 2014) con el objetivo de documentar experiencias transformadoras de producción social del hábitat en toda la región y construir de manera colectiva estrategias de incidencia a partir de las mismas.
El Grupo se coordina desde la Oficina de HIC-AL en México y cuenta con un grupo político conformado por integrantes de organizaciones civiles y sociales miembros, amigos y aliados de HIC. El GrupoPyGSH se ha reunido nueve veces, en los años 2015, 2016, 2017, 2019, 2020, 2021, 2022, 2023 y 2024, seis de manera presencial y tres en formato híbrido. En 2025, el GrupoPyGSH celebrará su X Encuentro, en vísperas del 50 aniversario de la Coalición en 2026.

Organizaciones participantes
- Asociación Civil Nueva Democracia de la Federación de Cooperativas de Vivienda Todos Juntos (Argentina)
- CANOA Hábitat Popular (Argentina)
- Federación de Tierra, Vivienda y Hábitat, FTV (Argentina)
- HABITAR Argentina (Argentina)
- Madre Tierra (Argentina)
- Movimiento de Ocupantes e Inquilinos, MOI (Argentina)
- Federación de Cooperativas Autogestionarias (Argentina)
- Taller Libre de Proyecto Social, TLPS (Argentina)
- Fundación Pro Hábitat (Bolivia)
- Red Hábitat Bolivia (Bolivia)
- Comunidades Catalizadoras, CatComm (Brasil)
- União Nacional Por Moradia Popular, UNMP (Brasil)
- Ukamau, Movimiento Social y Popular (Chile)
- Cochahuaira (Colombia)
- Fundación Salvadoreña de Desarrollo y Vivienda Mínima, FUNDASAL (El Salvador)
- Plataforma Global por el Derecho a la Ciudad, GPR2C (Internacional)
- Rosa Luxemburg Stiftung (Internacional)
- Centro Operacional de Vivienda y Poblamiento, COPEVI (México)
- Comunal (México)
- Cooperación Comunitaria (México)
- Cooperativa de Vivienda Tochant (México)
- Frente Unido de Organizaciones Sociales y Ciudadanos, FUOSYC (México)
- Fundación Tosepan Titataniske (México)
- Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, ITESO (México)
- Laboratorio Arquitectura, Diseño, Complejidad y Participación, ADCP, Facultad de Arquitectura de la UNAM (México)
- Laboratorio del Hábitat de la Universidad Autónoma de Chiapas, UNACH (México)
- Movimiento Urbano Popular, MUP-CND (México)
- Ocupa Tu Ciudad (México)
- Pobladores A.C. (México)
- Sociedad Cooperativa de Vivienda Equidad y Desarrollo (México)
- Taller de Vivienda, TAVI, UAM Xochimilco (México)
- Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata, UPREZ (México)
- Colectivo GUARA (Paraguay)
- CENCA Instituto de Desarrollo Urbano (Perú)
- Centro de Investigación, Documentación y Asesoría Poblacional, CIDAP (Perú)
- DESCO Ciudadano (Perú)
- El Enjambre Colectivo (Puerto Rico)
- Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua, FUCVAM (Uruguay)
- Movimiento de Pobladores (Venezuela)
Primer día del X Encuentro: Contextos
Bienvenida y encuadre del X Encuentro en la perspectiva del 50 aniversario de HIC
Maria Silvia Emanuelli, Coordinadora de la Oficina para América Latina de la Coalición Internacional para el Hábitat (HIC-AL) dio la bienvenida a las y los participantes en la sala y en Zoom, agradeció al grupo político del GrupoPyGSH que contribuyó a la organización del Encuentro, a la Rosa-Luxemburgo-Stiftung, a MISEREOR y al equipo de HIC, y proyectando la presentación preparada por Areli Sandoval, explicó el objetivo y la agenda de los dos días del X Encuentro:
Objetivo: Dialogar sobre la evolución que han tenido las reflexiones y prácticas de producción social del hábitat en el desafiante contexto regional y global, y vislumbrar caminos esperanzadores para estos procesos desde los movimientos y las organizaciones que los impulsan.
Señaló que el primer día se contaría con la exposición y diálogo con Massimo Modonesi sobre el contexto global, seguido de los contextos nacionales desde los países presentes en el Encuentro, y que el segundo día, 16 integrantes del GrupoPyGSH se propusieron para presentar con más detalle lo que han logrado en estos 10 años como evolución de las reflexiones y prácticas de producción y gestión social del hábitat y que sobre esas 16 experiencias de varios países se reflexionaría y dialogaría, para concluir el Encuentro con la conversación de qué hacer frente a los 50 años de la Coalición que se cumplirán en 2026.
A continuación, Narciso Cuevas presentó un “Reel” conmemorativo del décimo aniversario del GrupoPyGSH, mostrando algunas imágenes sobre su surgimiento, el trabajo que se ha realizado para reconocer y defender la Producción Social del Hábitat (PSH) como un proceso fundamental para garantizar el derecho a la vivienda adecuada, el hábitat digno y el derecho a la ciudad, las reuniones presenciales e híbridas a lo largo de los años, así como de algunas estrategias realizadas, reconociendo el intercambio de saberes y el fortalecimiento de alianzas que han permitido posicionar a una alternativa viable frente a la mercantilización de la vivienda y la urbanización excluyente.
Posteriormente, Guillermo Marzioni, vicepresidente de HIC, intervino para transmitir los saludos de la Presidencia y del Secretariado de HIC deseando un buen trabajo durante el X Encuentro; también destacó la vinculación entre organizaciones sociales que han aportado con creces a los procesos populares de vivienda y hábitat, y cómo las políticas públicas se han sostenido de la fuerza de estas organizaciones sociales, sobre todo bajo gobiernos progresistas.
Finalmente, en este segmento inicial, Gerold Schmidt, Director de la Oficina Regional para México, Centroamérica y el Caribe de la Rosa-Luxemburg-Stiftung, saludó el Encuentro del Grupo de trabajo regional, deseando sea un intercambio fructífero de experiencias, debates, y análisis de estrategias para el futuro. También resaltó que aún en contextos de cierta apertura gubernamental como en México no dejan de existir problemáticas y obstáculos para la realización del trabajo de HIC debido que se tocan intereses de las grandes plataformas de alquiler, por lo que es muy necesario el empuje de las organizaciones y el apoyo al trabajo colectivo.
Contexto global y regional
Ramiro García, vicepresidente de DESCO de Perú, presentó como objetivo principal de este bloque identificar los principales desafíos del contexto global/regional y de vías esperanzadoras para los movimientos y organizaciones sociales de base que vienen luchando por los derechos humanos vinculados al hábitat. Para alcanzar el objetivo mencionado, introdujo al expositor invitado, Massimo Modonesi, historiador, socio-politólogo, latinoamericanista y profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, quien tuvo 30 minutos para exponer.
En resumen, Modonesi hizo los siguientes planteamientos, partiendo de aspectos teóricos para después centrarse en el contexto regional:
Propuso un criterio fundamental para evaluar el estado de las organizaciones sociales y los movimientos sociales, que es triangular los conceptos de subalternidad, antagonismo y autonomía en una lógica muy sencilla: que las clases subalternas deben dejar de serlo, y que el principio de autonomía como principio de autodeterminación tiene que ser una brújula que vaya orientando la construcción de sujetos políticos, organizaciones y movimientos sociales. Y la clave para valorar avances, retrocesos, desafíos y esperanzas puede ser esa triangulación entre la subalternidad como formas de subordinación; el antagonismo, el conflicto, la lucha, como formas de insubordinación; y la autonomía como formas y experiencias de autodeterminación.
Reflexionó sobre el contexto latinoamericano, escenario que fue trastocado por la emergencia de derechas fascistizantes que nos preocupan a todos, pero que tal vez nos sobredeterminan. Señaló que hay un debate sobre los rasgos de esas derechas, si son más o menos fascistas, si son típicas o atípicas, pero que hay que mirar cierta transversalidad y sincronía al aproximarnos al análisis latinoamericano. Observa que frente a las derechas es muy clara la relación de antagonismo y la posición de las organizaciones y movimientos.
Por otra parte, hay que analizar la relación de las organizaciones y movimientos sociales con el progresismo latinoamericano, ya no respecto del primer ciclo del progresismo sino con los progresismos tardíos, algunos incluso progresismos conservadores, que son menos reformistas y nada revolucionarios, sin horizonte anticapitalista -como el progresismo mexicano que no está exento de esas contradicciones- y en donde se da una relación más complicada porque con la implosión o involución de los progresismos vemos el estancamiento de los movimientos, un tema polémico que es necesario conversar.
La forma de la política pública y el modelo político que le subyace dentro de los progresismos tiende a ser más centralista, asistencial, clientelar, que produce ciertos efectos ya que no fomenta la autonomía sino la pasividad, y se presentan fenómenos que incluyen la cooptación y el estancamiento de los movimientos populares y organizaciones sociales. El desafío radica entonces en identificar cómo sostener y defender mayores márgenes de autonomía, sin desaprovechar las oportunidades que permiten ciertas aperturas de gobiernos progresistas, pero teniendo como referencia el principio de autonomía, que es un principio de autodeterminación e independencia política, organizativa, e incluso ideológica.
Reafirmó que al mismo tiempo que hay que resolver las contradicciones que representan no solo enfrentarse a las derechas y construir autonomía dentro de los gobiernos progresistas, existe la necesidad de articular un posicionamiento, a través de la identificación de actores en el escenario político, en donde se puede dar cuenta de especificidades transversales que permitan dilucidar las tensiones que se viven en todos los países, las distensiones sobre las organizaciones y los movimientos sociales que no pueden ser reducidos a un tema de autogestión, solidaridad, democracia directa y prácticas participativas, sino a la construcción de una brújula de acción política, que posibilite bases sociales de movilización con intenciones de incursionar incluso en la política electoral para sostener gobiernos progresistas.
Por último, planteó la dimensión del antagonismo y las preguntas de: ¿qué tanto se defiende la autonomía sin antagonismo? ¿cuál es el lugar del conflicto y de la lucha social en las prácticas de construcción de autonomía y en las prácticas de organización social? ¿hay avances sin conflictualidad como clave de acción política? Es lo que ha pasado en los gobiernos progresistas y es su rango más sombrío: pues cuando en los 90 estaban desplegándose gobiernos neoliberales había una acumulación de fuerza desde abajo, creciente, y sosteñia la construcción de horizontes emancipatorios. Señaló que la dialéctica entre organización y movilización tiene que irse sosteniendo desde un principio antagonista y de cara a la defensa de la autonomía.
Asimismo, considera que la esperanza está en el pesimismo de la razón, de nuestra capacidad analítica y de reactivar un optimismo de la voluntad, es decir la capacidad de ir reactivando y volviendo a colocar el principio de autonomía y el principio de antagonismo como brújulas que puedan orientar nuestro quehacer político y a partir de ahí ir viendo cómo se puede incursionar en la política pública y procesos institucionales.
Concluyó su exposición con una cita de Gramsci relativa a que no se puede prever el conflicto, pero lo que se puede es actuar en función de ello, es decir en función de horizontes establecidos, no es que se prevé lo que va a suceder, se construye lo que va a suceder; esto es lo que decía Gramsci: hay que intervenir, en términos de praxis.
Ramiro abrió espacio para el diálogo con Modonesi a quien se le dirigieron preguntas y comentarios: Anelise Meléndez planteó la situación de cooptación que ha debilitado a organizaciones en Bolivia y el aumento de la cultura corporativista, solicitando la opinión del ponente. Mariana Ordóñez destacó la relevancia del tema del transformismo, y señaló el eslogan de la Cuarta Transformación en México, en que se vacía de contenido y significado la palabra transformación pues donde todo es transformación, nada lo es; preguntó si es posible aprovechar lo poco que ofrecen los gobiernos progresistas sin coartar la autonomía ni debilitar los tejidos comunitarios que es donde se sostiene el conflicto, y solicitó a Massimo publicaciones, ensayos o libros en donde toque estos temas. Areli Sandoval externó la preocupación de organizaciones trabajando por los derechos vinculados al hábitat respecto a qué hacer frente a gobiernos progresistas que le apuestan al neo-extractivismo afectando sin reparo el entorno y los bienes comunes. Evaniza Rodrigues sumó a la reflexión el tema de movilización y cambio de las derechas y su relación con el crimen organizado, especialmente en los territorios periféricos y su implicación en los espacios populares y la disputa en nuestros territorios. Jancarla Loayza comentó que en Bolivia algunos movimientos sociales que antes se estructuraban desde la lógica comunitaria y lo agro, hoy aparecen atravesados por dinámicas del narcotráfico, preguntando cómo leer este tránsito en términos de transformación de su esencia política y social. Jerónimo Díaz refirió que llegó al gobierno de la Ciudad de México una persona de izquierda que sí representa a los movimientos populares, pero ahora la participación se institucionaliza e individualiza y cuesta encontrar puertas para los grupos organizados y también para la academia. Isadora Hastings señaló que en México se ha desregularizado la consulta pública y con el proyecto desarrollista del gobierno con obras bastante cuestionables ya ni siquiera hay consulta, además de que se desestima a los movimientos que cuestionan estos proyectos; también hay desactivación ya que muchos líderes de organizaciones se han ido a trabajar al gobierno. Guillermo Marzioni señaló la tensión en que estamos: o somos organizaciones funcionales a las derechas o nos planteamos ser parte de proyectos transformadores donde no perdemos nuestra identidad.
Modonesi refirió a su página web para ubicar sus escritos y también compartió este enlace: https://nuso.org/articulo/transformacion-y-transformismo/ Luego reflexionó sobre la situación boliviana y cómo las disputas entre líderes a veces invisibilizan que hay fracturas brutales más abajo. Señaló que cuando la derecha saca sus garras en distintos países hay cierto acuerpamiento y capacidad de respuesta de organizaciones y movimientos, pero hay que poder sostenerla más allá de la coyuntura o solo será la ilusión de acumulación de fuerzas. Destacó que sí hay círculos virtuosos en los ciclos de lucha y ahí es donde la noción de movimiento social nos ayuda. También señaló que, en general, los gobiernos progresistas han sido extractivistas, neoextractivistas y ahí se producen reacciones, aunque menos de las esperadas por el debilitamiento de las organizaciones, pero ante esto es fundamental el trabajo de divulgación política y de articulación social. Modonesi planteó que en el progresismo hay una costilla derechista y reaccionaria que cuando no hay oposición de derecha a la altura, la derecha se va a constituir al interior del progresismo, observándose una dinámica conservadora de la que el progresismo es portador. Por otro lado, reconoció que las organizaciones sociales tienen desafíos en el presente en el que hay que operar, pero sugirió tener estrategias de repliegue y resguardo. Recordó que cuando Gramsci hablaba de transformismo lo hacía en una lógica de decapitación del movimiento social vía la absorción de grupos dirigentes lo que desactiva el movimiento social. Concluyó que de lo que hay que salirse, escaparse, es de la lógica “resubalternizadora” que implica el restablecimiento de una lógica de subordinación, de mando-obediencia, por lo que siempre hay que hacer el diagnóstico crítico, autocrítico, de la carga de “subalternidad” que arrastramos intelectuales, militantes, y organizaciones de manera constitutiva, pues no sólo viene de afuera y de arriba.
Dinámica: ¿Quiénes estamos participando en el Encuentro?
Antes de iniciar la ronda de exposiciones sobre los contextos nacionales, se realizó un ejercicio interactivo diseñado por Areli Sandoval con la herramienta Mentimeter para tener un pantallazo que permitiera una rápida caracterización de participantes del Encuentro. Silvia Emanuelli pidió a las y los participantes entrar al enlace de Mentimeter desde la computadora o celular, anotar el código del ejercicio y responder a cuatro sencillas preguntas, cuyas respuestas Areli fue proyectando:


Contextos nacionales
La segunda parte de la jornada se dedicó a la puesta en común de los contextos nacionales, desafiantes y esperanzadores, para la producción social del hábitat por parte de integrantes del Grupo PyGSH.
Silvia explicó que cada país, a través de vocerías previamente acordadas, presentaría en 6 minutos el contexto nacional, respondiendo a dos preguntas clave:
- ¿Qué desafíos para la agenda de PSH destacan actualmente en su contexto nacional?
- ¿Qué oportunidades o caminos esperanzadores identifican en el ámbito nacional o local?
Las intervenciones se dividieron en dos bloques, mediados por un receso, que fueron moderados respectivamente por Silvia Emanuelli, Coordinadora de HIC-AL y Elis Martínez de Cooperación Comunitaria. A continuación, se resumen los contextos nacionales / locales presentados por las vocerías presentes de Argentina, Bolivia, Brasil, El Salvador, México, Perú, Uruguay, Venezuela y Puerto Rico.
Argentina
Beatriz Pedro, del Taller Libre de Proyecto Social (TLPS), hizo un recuento del contexto de desmantelamiento, privatización y endeudamiento estatal que ha obligado a que grupos vulnerables (jubilados y personas con discapacidad) y gruesos sectores de la sociedad (trabajadores despedidos del sector público, docentes, investigadores, estudiantes) protesten reiteradamente y defiendan sus derechos sociales, económicos y culturales ante la opacidad, represión y corrupción del gobierno de Milei. En cuanto a la vivienda y al hábitat, fue afectada la ley de alquileres, dejando el sector librado al mercado; se han afianzado los procesos de gentrificación y elitización urbana, de urbanizaciones cerradas con más suelo para menos gente. A la par, se desmantelaron el Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat y el de Obras Públicas dando paso a que miles de obras fueran paradas, así como despidos masivos de técnicos y profesionales en la materia. En un país con más de 6000 barrios populares registrados en el RENABAP, se desfinanciaron las políticas públicas de acción sobre los barrios populares, como la SISU Secretaría de Integración Socio Urbana y todos sus programas, que realizaban mejoras de servicios, equipamientos y espacios públicos a través de organizaciones sociales y cooperativas, que aportaba recursos a la autoconstrucción, y para la compra de suelo para lotes con servicios.
Recordó que a 25 años de la promulgación de la Ley 341 de Construcción autogestionaria por cooperativas se sigue con los esfuerzos para su nacionalización; en otros lugares como las universidades, se siguen manteniendo espacios formativos en acompañamiento a los procesos populares del hábitat y se siguen elaborando materiales de difusión de esas experiencias, y se llevan adelante procesos locales de gran interés. En el territorio siguen organizadas cooperativas y movimientos sociales con iniciativas autogestivas (ante la afrenta gubernamental a los comedores populares) y en algunos casos con posibilidades de construir barrios comunitarios. Es un tejido social que se golpea y busca debilitar, pero que existe y busca formas de enfrentar. Por último, señaló que es importante reflexionar sobre los avances y límites de las políticas públicas para pensar nuevas alternativas para políticas participativas y autogestivas, y comprender los procesos socio-económicos-territoriales que tengan en cuenta la disputa por recursos, tierras y negocios de las corporaciones de los países imperialistas, que debilitan el concepto de soberanía.
Maria Carla Rodriguez agregó -ante la pregunta de Silvia Emanuelli sobre cómo ven la reorganización de los movimientos populares por el hábitat y la vivienda- que en Argentina hubo un gran momento de articulación popular que llevó a que, junto con los movimientos, se generara por un lado toda la normativa de reconocimiento e implementación de políticas de integración socio-urbana y la creación del Ministerio de Desarrollo Territorial y Hábitat, y por el otro, hubo muchísimo esfuerzo para promover su implementación desde una visión de integralidad por el deterioro que ha sufrido la vida cotidiana en los barrios populares por el desmonte de las políticas alimentarias, el ataque al trabajo cooperativo, y entonces se está reconstruyendo ese entramado que necesita ser parte de una reconstrucción mayor y política. Y aunque muchas articulaciones como Habitar Argentina y otras no se vean desde arriba, en prensa, sí está habiendo un gran esfuerzo y resistencia a nivel comunitario.
Bolivia
Antonia Terrazas, de la Fundación Pro Hábitat, identificó como elementos importantes de la coyuntura que en el país andino se mantienen transformaciones demográficas y expansión de la urbanización de una manera desordenada; la ineficacia de los programas de vivienda (vivienda subsidiada y créditos bajos) en atender a la población que autoconstruye su vivienda; déficit persistente, cuantitativo y cualitativo, de vivienda y desinterés de atención a los espacios públicos, falta de atención a los servicios básicos; las condiciones estructurales de acceso desigual al suelo; la terrible segregación social y espacial; la vulnerabilidad ante riesgos climáticos y ambientales aunado a que no hay una gestión de riesgos ni justicia climática; las fragmentaciones institucionales, así como la debilidad de las capacidades locales de gestión que se atienen al programa de vivienda central o no terminan de asumir sus atribuciones; y finalmente, la necesidad de hacer un reconocimiento y fortalecimiento de las organizaciones sociales y no gubernamentales.
Anelise Melendez, de la Red Hábitat Bolivia, abordó las oportunidades o caminos esperanzadores que identifican para la PyGSH, comenzando por el reconocimiento constitucional y normativo del derecho a una vivienda adecuada que incorpora el tema del hábitat, pese a que no se ha avanzado mucho en su implementación; cuentan con una política integral de ciudades y una política de vivienda de la cual han sido participantes activos en procesos de consulta a partir del 2018. Habló sobre la importancia del reconocimiento del volumen de lo que significa la producción social de la vivienda en el país, señalando que con el Censo poblacional en 2024 se mostró que la contribución del mercado y el Estado apenas alcanza un 20%, y que la mayor proporción de la vivienda producida ha sido sin intervención ni del sistema financiero ni de la agencia estatal de vivienda. Señaló que el importante bono demográfico que se tiene obliga a pensar la vivienda desde otra perspectiva, se observa una tendencia a las viviendas de personas que viven solas (monoambientes), hay capital social de la juventud. También resaltó que hay procesos locales y aprendizajes acumulados que se deben sistematizar, destacó el gran trabajo que hace Pro Hábitat en Cochabamba para que los gobiernos locales asuman la planificación urbana y gestión del suelo en espacios metropolitanos de nuevo surgimiento.
Anelise también destacó también como oportunidad el marco internacional que se tiene de respaldo, incluida la tendencia a la localización del ODS 11 y la Nueva Agenda Urbana. Consideró que el cambio climático nos obliga a pensar la producción social y gestión del hábitat incorporando esta dimensión que posiblemente no estaba tan presente hace diez años que comenzamos el GrupoPyGSH. Asimismo comentó el cambio de ciclo político y modelo económico después de veinte años de gobiernos populistas, que puede ser un riesgo o una oportunidad, y que en 2026 habrá elecciones subnacionales. Finalmente hizo referencia al desafío del financiamiento para la PyGSH, mostrando un gráfico en el que las personas que se ubican en los niveles de sobrevivencia son la mayoría y no tienen ni asistencia técnica. Ante la pregunta de Elis Martínez sobre el Movimiento al Socialismo (MAS) vinculando la reflexión de Massimo Modonesi sobre los progresismos, Anelise comentó que desde el 2006 donde inicia el MAS intentaron muchos acercamientos en materia de vivienda y tenían la expectativa de que se desplegaran políticas públicas congruentes, pero no se han tenido resultados exitosos. Incluso el aumento del parque habitacional entre los censos del 2012 y el 2024 no se debe a las políticas, pues la mayor parte es autoproducción y sin apoyo financiero estatal, por lo que bajo el progresismo no se ha avanzado en el derecho a la vivienda. Por eso están impulsando desde RENASEH (la Red Nacional de Asentamientos Humanos) un proyecto de largo aliento para generar gobernanza urbana tomando como eje central la vivienda y el hábitat.
Brasil
Marli Carrara, integrante de la Coordenação da União Nacional Por Moradia Popular (UNMP), habló sobre la seguridad de los territorios periféricos como uno de los desafíos mayores del programa social de vivienda, resaltando el problema de la criminalidad en los espacios territoriales que se encuentran en las periferias donde están los conjuntos habitacionales y en donde trabaja la UNMP. Las diversas facciones criminales controlan todas las actividades en el territorio, así, cuando un conjunto de familias originarias de otras zonas de la ciudad escoge un terreno, principalmente para proyectos autogestivos, se percibe una vigilancia de todas las actividades que se realizan pues quieren saber de dónde vienen esas familias para que facciones de otros lugares no entren a su territorio; considerando que los proyectos principalmente tienen liderazgos femeninos, muchas se sienten extremadamente inseguras para continuar con los desafíos que son significativos en sí mismos al administrar un proyecto de autogestión. Y llega un punto en que, cuando un territorio está dominado por una facción se genera un sentimiento de que se cuenta con su protección, pero cuando dos o más facciones se disputan el mismo territorio, las familias sufren enormemente, y nos cuesta organizarnos para permanecer en el territorio ante las constantes disputas territoriales. No se trata de un problema de dinero, ni de política, ni de normatividad, ni de perder la casa una vez terminada sino de no poder mantenerse en la obra para hacerla. Esto pasa en Salvador de Bahía pero también en otras capitales.
La esperanza que tienen es que cada vez se puedan centrar más en la formación de estas familias para hacer una disputa con el gobierno porque del otro lado está el problema de la seguridad pública y los métodos que utilizan y que afectan a las familias en la vida diaria; también enfocarse en la organización de las familias, centrarse en la comprensión del derecho a la ciudad, buscar lugares y un acceso más fácil con menos vulnerabilidad social, porque puedes tener familias que incluso tienen la asignación del terreno por el gobierno, tienen el proyecto, llevan años juntas y ni siquiera podemos permanecer mucho tiempo para terminar la obra. Ante la pregunta de Silvia Emanuelli sobre el estado del diálogo con el gobierno de Lula, Marlí señaló que siendo sindicalista Lula es un gran articulador político y sabe que cuenta con los movimientos, aunque no necesariamente para salir a la calle, sino para mantener en sus bases, y ahí está el gran desafío, quedarse en el territorio.
El Salvador
Carmen Oviedo de FUNDASAL, planteó que desde la llegada a la presidencia de Bukele en el 2019 ha habido un desmantelamiento sistemático de la institucionalidad en el país, una reelección inconstitucional, ahora con todo el poder del Ejecutivo, Legislativo y Judicial, y militarización del país, con presencia policial y soldados a nivel nacional, cercos militares en comunidades estigmatizadas y la implementación de un plan de control territorial bajo el pretexto de combatir pandillas. Hay un régimen de excepción desde marzo de 2022, se ha encarcelado a personas inocentes sin ningún proceso judicial, persecución a periodistas y a ambientalistas, límites a reuniones y a la libertad de expresión en general. Asimismo, las cifras de personas desaparecidas, cementerios clandestinos y cualquier tipo de violencia fueron puestas bajo secreto por las autoridades de la Policía y la Fiscalía por lo que no se conocen las estadísticas oficiales de estos casos. Los procesos de turistificación han desplazado a pobladores originarios y al comercio informal con el plan de “Revitalización del Centro Histórico”. También se aprobó la Ley de Agentes Extranjeros que ha condicionado a que todas las organizaciones se registren en el Registro de Agentes Extranjeros (RAEX) donde el gobierno ha obligado al cierre de muchas organizaciones de derechos humanos porque no tienen ya la capacidad de trabajar bajo una crítica al gobierno sin que sean amenazadas. Cada organización que esté registrada ha solicitado exención de un impuesto del 30% de los fondos recibidos por parte de la cooperación internacional.
Por otro lado, la especulación domina la burbuja inmobiliaria con la construcción de proyectos millonarios con financiamiento chino y turco; nuevos proyectos con permisos exprés que no tienen estudios de impacto ambiental y afectan áreas protegidas; también se ha tenido reorganización territorial, de los 262 municipios ahora se cuenta con 44 lo que está generando una concentración de poder, pocos fondos para el funcionamiento de las municipalidades, precariedad en los servicios públicos de educación y salud, despidos de médicos y de docentes. La violación de los derechos humanos se da en todas las dimensiones de la vida: la vivienda, el agua, los bienes comunes, la alimentación, el trabajo, los servicios básicos, la seguridad pública. Como caminos esperanzadores pese al contexto desfavorable, desde FUNDASAL ven que a la gente hay que seguirla acompañando, no dejarla sola en los procesos, en las comunidades donde no hay producción social del hábitat y además falta el apoyo técnico-social por parte de los gobiernos y no hay programas que atiendan, lo que van haciendo es cambiar discursos y cuidarse para enfrentar la visión gubernamental de los procesos organizativos como amenazas, también se van limitando con los municipios y ministerios pero no dejan de trabajar en las comunidades.
México
Ana Isabel González, Directora Ejecutiva de COPEVI, habló de la incongruencia entre los planteamientos de los diferentes niveles de gobierno y lo que finalmente se opera; si bien se parte de un reconocimiento del derecho humano a la vivienda adecuada en todos los discursos desde lo federal hasta la Ciudad de México, y la producción social de vivienda (PSV) está planteada desde 2006, al momento de operacionalizar esos proyectos no se dedica mayor esfuerzo. En la producción social las reglas de operación no contemplan participación o promoción de actores sociales, sino una relación del Estado con “personas beneficiarias”, y la asistencia técnica para procesos de mejoramiento se ha reducido. En temas de financiamiento o de priorización, el Programa Nacional de Vivienda establece una diferencia muy grande ya que se venía trabajando mejoramiento de vivienda, reconstrucción post sismo de 2017, y se pasó a un trabajo de vivienda nueva para personas no derechohabientes en Unidades Habitacionales, manejándose metas muy grandes como 500 mil acciones de la Comisión Nacional de Vivienda para población no derechohabiente, 1 millón 200 mil del Infonavit para asalariados del sector privado y 100 mil acciones de FOVISSSTE para asalariados del sector público. Si bien también contemplan metas similares de mejoramiento de vivienda, en la realidad presupuestal solo le destinan el 10% de lo que le destinan a vivienda nueva.
El mayor cambio que identifica está en el modelo de producción en específico, ahora la vivienda nueva está producida por el Estado y en la lógica de vivienda en conjunto, pasando de subsidiar recursos para la construcción de vivienda en el lote de la familia en lo rural y periurbano a un modelo de construcción en municipios a los que se pide otorguen suelo de su reserva territorial, y generalmente la disponibilidad del suelo ya no está en las zonas centrales o mejor servidas sino en algunos lugares donde hay dificultad de acceso a servicios. Otro tema son los métodos para identificar a las personas que van a tener acceso a estos programas; el programa de vivienda en conjunto del INVI de Ciudad de México se traslada a las demás entidades, pero se quita toda la parte de la participación social. Aseveró que la PyGSH se ha reducido a pocos ejemplos, antes se podía identificar en qué municipios se estaban invirtiendo recursos (por ejemplo en municipios de Guanajuato, Colima, Yucatán, Tamaulipas) pero ahora están invisibilizados. Antes las cooperativas de ahorro tenían grandes programas de mejoramiento de vivienda, el más grande es el de la Tosepan, pero también en Querétaro y Guadalajara había mucha producción de vivienda a través de programas organizados y ahora no los reconocemos como tal, como que esas experiencias se han ido difuminando y no las tenemos tan identificadas. Mencionó que entre otros factores, el costo del suelo, el costo de producción, el costo de las rentas en las ciudades y el tema del derecho a la ciudad son elementos que han enarbolado en marchas y protestas en diversas ciudades del país y que se han colocado como un gran referente por una política de vivienda que ya no está dando resultados para la clase trabajadora. Por último, refirió que aún con todos los programas de vivienda que se han implementado desde los 60, no existe un diagnóstico específico y de fondo por cada región, por grupo de planeación o por grupo de ingresos, salarios, y se homogeniza todo el país, lo cual constituye un reto a abordar no solo por los entes públicos, se necesitan trabajos académicos y de sociedad civil en lo local con organizaciones y movimientos. Finalmente hay muchas iniciativas de ley y muchos esfuerzos en ese sentido, por ejemplo, la de los compañeros sobre una ley de cooperativas.
Perú
Silvia de los Ríos, consultora en CIDAP, identificó similitudes del contexto peruano con los retrocesos que se ven en Argentina, Bolivia, Ecuador. Mencionó que tienen como parte del contexto general la mercantilización de la ciudad, del territorio, el estar bajo un régimen totalitario sin respeto a los derechos humanos, con serias violaciones que han llegado hasta la Corte Interamericana, incluso enfrentando normas violatorias. En cuanto a la PSH enfrentan el desafío del modelo impuesto desde arriba, complejo, que marca que el 70% de la construcción de la vivienda se hace sin asistencia técnica que genera sobrecostos (desde CIDAP se resisten a decir que es informalidad, por ser un término mercantil que habría que revisar). Este alto porcentaje también ofrece oportunidades porque las comunidades se organizan, es fuerte la autogestión, se avizoran innovaciones sociales o recuperación de la herencia cultural en la construcción, y el empoderamiento comunitario. En esta perspectiva se deberían crear políticas públicas inclusivas que integren el derecho a la tierra y el derecho al hábitat digno. El desafío principal es garantizar el derecho a la vivienda y a la ciudad para todos, superando la lógica del mercado. También apuntó a la exclusión de las comunidades de bajos ingresos, los desalojos forzosos que padecen. Esto implica enfrentar la crisis habitacional, hay un déficit que se incrementa, especialmente el cualitativo, y los productos de las políticas mercantiles no reducen la brecha. Concluyó que hay oportunidades que residen en el reconocimiento del potencial transformador de las comunidades, la promoción de la autoorganización y autogestión comunitaria para la mejora de la vivienda, de los barrios, el apoyo a procesos de construcción progresiva vinculados a las políticas de vivienda social existentes, en suma, una conjunción entre políticas instrumentales y organización social.
Esther Álvarez Estrada, de CENCA Instituto de Desarrollo Urbano, complementó el contexto destacando que, si bien falta la constitucionalización del derecho a la vivienda, en la Ley de Desarrollo Urbano Sostenible se han incorporado el derecho a la vivienda y el derecho a la ciudad y otros elementos interesantes gracias a los movimientos sociales, como el movimiento de los sin techo, que en el corto período de Castillo sale y se moviliza, y de alguna manera se logra incluir en el Reglamento de la Vivienda de Interés Social el tema de la asistencia técnica y la participación comunitaria. También destacó el tema de los Fideicomisos de Tierras y el derecho de superficie como una alternativa que está en la normatividad, así como la regeneración urbana que en las periferias y en contexto de ocupación de laderas es necesario aplicar. Son instrumentos, oportunidades a nivel normativo que hay que apropiarse y pelear; también hay que fomentar los espacios de encuentro y articulación, pues los avances normativos de gobiernos progresistas no se implementaron porque no les pusieron financiamiento. Alerta que hay planes de desarrollo interesantes pero que se han dado sin participación de la gente, sin procesos participativos desde las organizaciones. La esperanza que tienen para llevar a cabo la PSH es desde las organizaciones sociales a las que acompañan porque ellas están mejorando su hábitat en general, no solo la vivienda, y actúan en contextos complejos como los de las periferias donde se advierte el tráfico de tierras.
Uruguay
Alexandro Sánchez integrante de la Dirección Nacional de la Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua (FUCVAM), primero se solidarizó con la lucha por la vivienda popular y digna en todos los países, para después exponer el contexto sociopolítico en Uruguay al que calificó como complicado, con un gobierno progresista, pero de centro-izquierda, que hace 15 años ha gobernado el país y no ha capitalizado la parte social en sí; cuando se habla de un gobierno de izquierda se ve en la distribución de la riqueza; hay un presupuesto nacional en el Parlamento donde esa distribución no aparece: los docentes piden un presupuesto para educación y no va a llegar, la salud pide un presupuesto y tampoco va a llegar, y la vivienda no es parte de ningún plan de gobierno de ningún partido político como programa prioritario; aunque se hable mucho de vivienda no existe un fondo nacional de vivienda, y por eso la FUCVAM está peleando por ese fondo; están luchando para que un 1% de compatriotas que tienen mucha plata se distribuya, y que de esa redistribución de la riqueza salga un fondo nacional de vivienda para que haya más viviendas dignas y populares.
Recordó que Massimo Modonesi habló teóricamente del freno que ponen los gobiernos progresistas al avance social, pero es cierto, sucede en la práctica; y la solución que tenemos a eso es la delegación de funciones de nuestros compañeros, cuando un compañero o compañera pasa a ser gobierno ya tiene que haber un recambio en la Federación que es fundamental para que siga la línea de trabajo.
En la parte de esperanza del hábitat, FUCVAM actualmente está creciendo en número de cooperativas, actualmente son 740 cooperativas de vivienda, de ayuda mutua, de usuarios en todo el país, y hay una lista de espera para ingresar a la Federación. La FUCVAM se basa en esos grupos nuevos para el avance de su modelo cooperativo. Todo esto sin dejar de lado a los adultos mayores quienes son fundamentales para pasar la experiencia a los jóvenes, y también las mujeres como pilares en las cooperativas, para mantener la organización cooperativista, pues como dice la frase “sin mujeres no hay cooperativismo”; volcar la esperanza en las mujeres, los jóvenes y los viejos; la parte social, no solamente la parte gremial, debe estar a la cabeza de todo cooperativismo; mantener el núcleo, la cooperativa y a la vez, interactuar con el barrio, no encerrarse en la cooperativa.
Venezuela
Iraida Morocoima, del Movimiento de Pobladores, habló sobre la tensión generalizada debido a que el imperio yanqui tiene amenazada a su patria con una invasión. En el tema de producción social del hábitat y la vivienda, reconoció que la gran misión de vivienda ha estado paralizada pues tienen medidas económicas coercitivas, y eso genera estancamiento, aparte de que no tienen una Ley de Producción Social del Hábitat, no ha sido aprobada. Pero las organizaciones sociales del movimiento tienen como perspectiva seguir recuperando las tierras para seguir produciendo vivienda, tienen un plan de producción de vivienda progresiva mientras se estabiliza la situación, y esperan que se reimpulse la Gran Misión Vivienda Venezuela. Realizan una serie de actividades para pelear la ley y conquistar políticas para el tema de la producción social, pero observan que ante tantas medidas económicas, la casa pasó a un segundo plano para la gente porque tienen que trabajar más, entonces están haciendo vivienda progresiva. Puntualizó que entre los desafíos destaca también unificar a las organizaciones de vivienda para alcanzar algunas políticas, y poder tener una plataforma de comunicación de vivienda en donde exista veracidad sobre las coyunturas existentes en cada país frente a las presiones geopolíticas subrayando la importancia de poder enlazarse con otros y seguirse apoyando ante la amenaza imperial. Concluyó haciendo un llamado a HIC para seguir hablando de lo que pasa en Palestina, que nos debe interpelar porque allá están destruyendo viviendas, y se debería construir una política continental que permita que el pueblo sea escuchado y avance. La casa hay que concebirla distinto, pensando en el mundo entero, pues es la casa común, el planeta.
Puerto Rico
Lyvia Rodríguez, del Enjambre Colectivo PR, destacó que mientras está toda esta amenaza en las costas de Venezuela, Puerto Rico ha visto una remilitarización, aunque no se han ido las bases militares de Puerto Rico, había bajado significativamente el uso de la tierra para esos fines, pero en las últimas semanas ha sido avasallador, los ejercicios militares en las costas, en los bienes comunes del pueblo, y desafortunadamente la actual Gobernadora lo aprueba, así que expresa su solidaridad con Venezuela. Aunado a ello, recientemente el presidente Donald Trump decidió despedir a los integrantes de la Junta de Control Fiscal que es una junta que gobierna a Puerto Rico, son funcionarios que impone el gobierno estadounidense, los que toman todas las decisiones sobre el futuro del país, y solo ha quedado uno de los integrantes, con el objetivo de sustituir al resto por personas que van a estar exprimiendo lo poco que le queda al país a favor de los fondos de cobertura y para continuar la agenda de gas natural en una isla tropical que pudiera estar recibiendo energía del sol y del viento. Esto se suma a la embestida contra leyes inmigrantes y enmarca la conversación en términos de vivienda: siguen en el país sin una política de vivienda, solo tienen una colección de programas diseñados para servir a los Estados Unidos y no al entorno puertorriqueño; siguen teniendo una situación de casas sin gente y gente sin casas, con la inmensa cantidad de 400,000 unidades de vivienda desocupadas en Puerto Rico que responde a muchos factores, entre ellos la emigración fuera del país, ha aumentado el número de viviendas de alquiler, pero sobre todo el número de unidades de vivienda que están siendo destinadas a los alquileres de corto plazo o corta estancia que en Puerto Rico es sumamente agresivo, y que está teniendo un impacto no solo a las personas que viven en poblaciones de clase media sino también en los barrios populares, que cada vez las personas se ven en la necesidad de emigrar más lejos de las zonas céntricas de la ciudad o de los llamados “lugares de oportunidad”; a esto se le suma el envejecimiento de la población que afecta desde la posibilidad de una persona que autoconstruyó su casa de hacerle mejoras y mantenerla más o menos en las mejores condiciones para su familia, hasta la posibilidad de garantizar una sucesión de liderazgos a nivel comunal y con impacto en los procesos organizativos.
Sin embargo, desde el punto de vista de la esperanza, ve más conciencia, más activismo, movilización en torno a los temas de desplazamiento, denuncia en torno a esas personas que están viniendo al país para comprar tierras y lucrar, desplazando a las personas que nacieron ahí. Cada vez son más las voces y personas jóvenes que se están articulando alrededor de estos asuntos. Hoy tienen 6 Fideicomisos Comunitarios de Tierras, 2 más desde el año pasado, y se está retomando el cooperativismo de vivienda entre una juventud que está buscando alternativas en la vivienda y en la tenencia colectiva como una opción ante el desplazamiento. También le llena de esperanza ver a más jóvenes que se han preparado desde la academia y otros sectores que están dispuestos a acompañar a las comunidades más empobrecidas y a los grupos marginalizados de la sociedad para seguir apoyándoles, articular sus reclamos y a proponer en el camino hacia un hábitat digno.
Conclusiones de la sesión de contexto
Elis Martínez, de Cooperación Comunitaria de México, destacó que en ambos bloques de intervenciones se pudieron ver varios aspectos comunes y particulares de cada contexto que ayudará al análisis colectivo; sabiendo que fue un reto hacerlo en 6 minutos, invita a las y los participantes del Encuentro a hacer algunas aportaciones adicionales.
Isadora Hastings, Coordinadora de Cooperación Comunitaria, ahondó sobre el contexto mexicano enfatizando que el Plan Nacional de Vivienda no se puede ver descontextualizado del Plan Nacional de Desarrollo, y de cómo desde el gobierno federal se está proponiendo construir una serie de trenes a lo largo del país, ya están los de la Península de Yucatán y el Transístmico que va del Pacífico al Golfo de México y que responde a todo un plan económico, sobre todo con Estados Unidos, y ahora se quieren extender los trenes hacia el norte como parte de un plan de desarrollo que ni siquiera fue consultado con las poblaciones y comunidades rurales e indígenas que serán desplazadas, y a eso responde mucho el Plan Nacional de Vivienda, que va a construir vivienda para esas poblaciones desplazadas de sus territorios; también se van a construir una serie de polos de desarrollo económico a lo largo de estas vías de tren y esto va a implicar un cambio sustancial en cómo se concibe el territorio nacional y representa problemas ambientales y sociales para las poblaciones que ahí viven. Esto se está realizando con poca o nula consulta pública y también con un aumento del crimen organizado introducido in las comunidades originarias y rurales, complejizando las formas comunitarias de habitarlas y la seguridad. De la misma manera, el crimen organizado se está metiendo en economías legales como es la construcción, y a través de los municipios está comenzando a construir vivienda y esto implica mayores complejidades dentro del programa de desarrollo de vivienda. Esta situación no es independiente a cómo se está planteando la construcción de vivienda de parte de constructoras privadas y el gobierno, aunque en zonas rurales van a ser más constructoras privadas, que dejan fuera la participación de la población tanto en el diseño como en la construcción.
Gustavo Romero, del Laboratorio Arquitectura, Diseño, Complejidad y Participación, ADCP, de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, señaló que hay toda una serie de determinaciones generales de las políticas del país que están determinando lo que se hace en la vivienda, y por otro lado está surgiendo una serie de medidas que se han hecho históricamente en México: la idea de solucionar por medio de conjuntos habitacionales, el diseño por arquitectos tradicionales y de soluciones tradicionales de la vivienda departamentales, y por las constructoras, pues el Estado nunca ha construido ni un metro cuadrado, no tiene constructoras propias, lo hace siempre a base de otros. Se habla poco de las soluciones específicas, de las tipologías habitacionales, las densidades, y las contradicciones porque no hay procesos de participación y todo se hace con las lógicas de siempre. Tampoco se considera el problema de las metrópolis, de las 10 ciudades más grandes del país en que los costos de suelo son enormes, ni se consideran cuestiones técnicas y de sustentabilidad.
Jeronimo Díaz, académico de la UAM-Azcapotzalco, destacó la presencia juvenil en las movilizaciones sociales en la Ciudad de México, se está articulando un movimiento joven, desde el Frente de la Vivienda Joven hasta marchas contra la gentrificación. Es algo muy visible y que, probablemente, nos va a permitir meter el tema de las cooperativas en la agenda pública.
Ramiro García, de DESCO Ciudadano en Perú, puntualizó que la Ley 31313 de Desarrollo Urbano Sostenible, que establece las bases para la planificación y gestión del territorio y del suelo en el Perú, tiene vacíos como: presupuesto y no otorga capacidades reales a los gobiernos locales para desarrollar planes urbanísticos, o no establece sanciones para los organismos del Estado que no planifican, y en el peor de los casos actualizar documentos teniendo un marco legal frondoso que permitiría algunos desarrollos con participación y diálogo. En síntesis, esta normatividad no se articula con el desarrollo real de las ciudades peruanas y tampoco establece algunos mecanismos para su desarrollo a largo plazo. La esperanza radica en volver a mirar en las comunidades, en el espacio local, en los barrios, lo que están haciendo las compañeras y compañeros para acumular fuerzas y ver de qué manera desarrollamos mecanismos de reagrupamiento, de articulación, pues llevamos 25 años de “vuelta a la democracia”, sin embargo, los distintos esfuerzos y proyectos “progresistas” no avanzaron, quedaron estancados, todos los presidentes presos.
Silvia de los Ríos de CIDAP preguntó acerca de los sinsabores que percibe en lo que se compartió del contexto mexicano, el cual desde fuera se ve progresista y muy alentador. Obed Martínez, de la Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata (UPREZ), integrante del Movimiento Urbano Popular, respondió que hay contradicciones, han llegado compañeros al gobierno pero una cosa es lo que se piensa y otra la estructura que está incrustada desde hace mucho tiempo; desde el movimiento se ha tratado de generar una defensa de los territorios que ha sido compleja y complicada, buscando mantener autonomía e independencia, se coincide con algunas políticas del gobierno pero sobre otras se está en desacuerdo. El neoliberalismo se cuela, logramos el reconocimiento de la PSH in la Constitución de la Ciudad de México, pero tocó sentarse en la Constituyente a pelear con el capital en voz de diputados.
Evaniza Rodrigues, de la UNMP, acotó que la PyGSH es eminentemente anticapitalista, que se vive una disputa cotidiana, y que no se agota en elegir un gobierno más o menos cercano, esa disputa se da en varios niveles, por ejemplo, el dinero que se va a la PSH es dinero que no va a la producción capitalista; también se da la disputa en el tema de los suelos, en Brasil como hay un momento de alza en el mercado de las construcciones, hay una búsqueda de nuevos terrenos y se expulsa más gente, no se les permite quedarse donde ya estaban, se les desaloja, o no se permite que esos terrenos sean para vivienda social; los mercados tienen mecanismos muy amplios, son como un pulpo con muchas manos: entran con vivienda de alquileres de corto plazo, con corrupción, con captación de los recursos disponibles, y por eso es importante reconocer que la pelea es política pero también económica, y necesitamos fortalecernos, sostener los procesos de las organizaciones y velar porque los pocos recursos que hay sí lleguen a la gente para producción social, autoproducción, mejoramiento barrial.
Guillermo Marzioni recordó una frase que dice un compañero de la Federación de Tierra y Vivienda (FTV) de Argentina, viejo militante de los años 70, ante las interrogantes por la insuficiencia de las acciones de gobiernos populares que no transforman todo lo que se quisiera transformar, ante políticas de vivienda que no son todo lo que se esperaría, y ante esto dice: “hay contradicciones mayores y hay contradicciones menores; trabajemos para transformar el mundo, trabajemos primero en las contradicciones mayores y vayamos poco a poco sosteniendo nuestro discurso, nuestros intereses y metodologías de acción para que también esas contradicciones menores se vayan transformando.” También hay que entender que las políticas específicas de vivienda son parte de una política más amplia, que influye en la política habitacional.
Silvia Emanuelli, reflexionó sobre la poca capacidad de maniobra que tienen y han tenido históricamente los gobiernos progresistas en la región, pues a todos se les impuso el Consenso de Washington en la política económica, y entonces no hay una confrontación directa con el gran capital, ni siquiera en la Ciudad de México. Sin embargo, no se debe perder el antagonismo en donde hay gobiernos progresistas porque si perdemos el antagonismo, si no levantamos la voz, vamos a lograr todavía menos de lo que queremos lograr. Mencionó que hay coincidencias en las luchas y procesos organizativos entre países que ya tienen reconocido el derecho a la vivienda en las legislaciones pero que en la práctica no está funcionando, y quienes siguen luchando para el reconocimiento. No se puede negar que el tema de la vivienda está sobre la mesa de una forma impresionante, que es un elemento fundamental del debate público, pero redistribución real, lucha contra la especulación y extractivismo son tres ejes en los que no hay una gran diferencia entre los gobiernos a lo largo del continente latinoamericano. Culminó el primer día del encuentro agradeciendo al trabajo del grupo político del GrupoPyGSH y al equipo de HIC, y recordó la agenda para el segundo día y algunas actividades que se tendrán durante la semana sobre cooperativas aprovechando la presencia de Alexandro de FUCVAM en México.
Segundo día del X Encuentro: Evolución de las reflexiones y prácticas de PyGSH
Encuadre y agenda
Areli Sandoval realizó una breve recapitulación del día anterior, recordó el objetivo del X Encuentro, la puesta en común de los contextos global, regional y los contextos nacionales, resaltó las coincidencias y preocupaciones entre los países latinoamericanos que participaron.
Explica que se haría un pequeño ajuste en el programa recorriendo la sesión en la que Enrique Ortíz expondría reflexiones sobre la evolución de la PyGSH, los retos y las alternativas actuales, y que se comenzaría con las rondas de Desafíos actuales y respuestas locales: reflexión y diálogo a partir de los avances y aprendizajes en la evolución de experiencias transformadoras de PyGSH. Indicó que durante el proceso preparatorio del X Encuentro, 16 integrantes del GrupoPyGSH habían externado su interés en compartir la evolución de sus reflexiones y aprendizajes por lo que se les solicitó preparar exposiciones de 8 minutos con base en las siguientes preguntas guía:
- ¿Qué evolución han tenido en estos últimos 10 años sus reflexiones y prácticas en torno a la PyGSH?
- ¿A qué contextos y desafíos respondió esa evolución?
- ¿Qué lecciones pueden desprenderse o qué vías identifican para enfrentar algunos de los múltiples desafíos desde la práctica?
Para organizar mejor la reflexión, las experiencias se dividieron en tres bloques o rondas, cada una moderada por una integrante del GrupoPyGSH y con espacio para preguntas y respuestas. Después vendría la discusión en plenaria, a partir de ideas fuerza que resuman lo compartido en las rondas de exposiciones, para llegar a conclusiones colectivas que nos permitan avanzar. Posteriormente se tendría la exposición del Arq. Enrique Ortiz, y como último punto de la agenda, la conversación sobre la conmemoración del 50 aniversario de HIC en 2026 y el posible aporte del GrupoPyGSH.
Desafíos actuales y respuestas locales: reflexión y diálogo a partir de los avances y aprendizajes en la evolución de experiencias transformadoras de PyGSH
Ronda 1 – Moderadora: Magdalena Ferniza (HIC-AL)
Organizaciones participantes: Cooperación Comunitaria (México), Comunidades Catalizadoras (Brasil), Movimiento de Ocupantes e Inquilinos (Argentina), FUNDASAL (El Salvador), Comunal (México).
La experiencia de Cooperación Comunitaria (México) Expositora: Isadora Hastings
La experiencia de Cooperación Comunitaria se enfoca a procesos de producción y gestión social del hábitat en el ámbito rural que incluyen el trabajo con grupos organizados hacia la autonomía y el buen vivir, la reconstrucción de viviendas tradicionales tras sismos en México y el diseño e impulso de estrategias para enfrentar la crisis climática. Entre los desafíos al trabajar en procesos de PyGSH en comunidades rurales y originarias se encuentran: contrarrestar las ideas de progreso y desarrollo materializadas en las viviendas industrializadas que no se adaptan a las necesidades y prácticas culturales de las comunidades; los efectos del cambio climático y los conflictos socio ambientales a lo largo del país; el crimen organizado, asesinatos y amenazas a defensores del territorio; la pérdida de la biodiversidad y del conocimiento tradicional así como de las culturas constructivas; los problemas de acceso, distribución y mala calidad del agua y la pérdida de bienes comunes y forestales que afectan el ciclo hidrológico.
Los procesos participativos y autogestivos en los que han colaborado, aumentan las capacidades técnicas y organizativas de los pobladores. Entre las lecciones y vías que tienen identificadas destacan: viviendas estructuralmente reforzadas adaptadas a las vulnerabilidades socio-ambientales y adecuadas culturalmente; ecotecnologías para la vivienda adecuada; autogestión comunitaria de procesos agroforestales y productivos; recuperación del sistema milpa mediante el uso de semillas criollas más allá del monocultivo; identificación de amenazas naturales, vulnerabilidades y flujos de agua mediante cartografías participativas y análisis de calidad del agua, en alianza con organizaciones en la perspectiva de la restauración ambiental y el saneamiento ecológico, para devolverlos a la comunidad y que sirvan para la sensibilización, la reflexión y para elegir prioridades en las que se va a trabajar. Asimismo, han elaborado materiales de apoyo que refuerzan los conocimientos de las comunidades y del acompañamiento técnico en manuales de apoyo a la construcción y agroforestales.
La experiencia de Comunidades Catalizadoras (Brasil) Expositora: Tarcyla Fidalgo
Catalytic Communities / Comunidades Catalizadoras -organización que es conocida, entre otras cuestiones, por proyectos en favelas de Río de Janeiro- comparte algunas reflexiones sobre las condiciones de la vivienda autoproducida socialmente en Brasil y el impacto del trabajo que realizan.
Identificaron las vicisitudes de acceso para los movimientos sociales al programa Minha Casa, Minha Vida (Mi Casa Mi Vida), la principal política de vivienda en el país, debido a que es una política muy direccionada al mercado para viviendas de interés social, la cual solo cuenta con un pequeño Fondo direccionado para los movimientos sociales y grupos organizados que luchan por vivienda en las ciudades, que claramente no aborda las necesidades y los numerosos retos que se enfrentan para la vivienda accesible en el país, incluyendo la excesiva burocracia estatal. Un desafío central es el de la propiedad colectiva, tema de lucha de diversos grupos y movimientos desde hace mucho tiempo. Aunque hay algunos proyectos de legislación, en Brasil todavía no se cuenta con instrumentos jurídicos que permitan la formalización de las viviendas como propiedad colectiva, y el banco estatal responsable por la política de vivienda asequible tiene enorme resistencia a aceptar la propiedad colectiva o algún formato de colectivización de la gestión de la propiedad. Los grupos organizados crisis de ayuda mutua y autogestión y después tienen que individualizar las viviendas, los contratos, los pagos, y con eso todo el trabajo político, de organización y de desmercantilización de la vivienda se pierde en el mediano y largo plazo. Ante ello, Catalytic Communities ha buscado maneras de permitir la gestión colectiva de viviendas para que se mantengan accesibles y en una gestión efectivamente comunitaria, trayendo desde 2018 a Brasil el modelo de Fideicomisos Comunitarios de Tierra que ha sido aplicado con éxito en otros países, y que puede ser una alternativa para alcanzar los objetivos de vivienda asequible y adecuada en las ciudades.
La experiencia del Movimiento de Ocupantes e Inquilinos (Argentina) Expositora: Maria Carla Rodríguez
La experiencia de décadas del Movimiento de Ocupantes e Inquilinos en Argentina ha sido guía para muchas organizaciones de HIC en América Latina. La práctica de producción y gestión social del MOI se ha concentrado específicamente alrededor del desarrollo de la concepción autogestionaria, es decir, el manejo directo de los recursos del Estado por las organizaciones sociales para materializar el hábitat como bien de uso. Esa trayectoria les ha implicado desafíos en el plano organizativo para construir capacidades; con el ejercicio y escalamiento de la economía de las y los trabajadores aplicada al campo del hábitat, al derecho a la ciudad, al derecho a la belleza, a materializar un hábitat adecuado a las necesidades; para lograr un cambio cultural y subjetivo en todos los actores para transformar el sentido común; y para construir alianzas estratégicas con la universidad pública (como con la Red Universitaria Latinoamericana de Cátedras de Vivienda) y el desarrollo de la ciencia y tecnología necesarios para darle escala y pasar de las bonitas experiencias a otras escalas significativas que respondan a las necesidades del pueblo. También es un desafío seguir pensando las formas de construcción política y de relación con el Estado para que estas experiencias puntuales tomen otra envergadura como sucede en Uruguay.
En los últimos 10 años destaca: la persistencia en Ciudad de Buenos Aires donde se sancionó la primera ley de autogestión; la consolidación de una derecha que todavía está gobernando y acelera los procesos de financiarización y penetración del capital; los esfuerzos por la nacionalización de la Ley 341, no solo para construir y escalar una herramienta jurídica, sino para irradiar un debate y aportar a la construcción de la fuerza social, de conocimiento y de política necesaria. Para adelante, destaca que en el campo del hábitat popular hay que promover un pasaje del emprendedorismo marcado por la mercantilización a la autogestión colectiva, planificada, transformadora de la institucionalidad estatal, potenciadora de los espacios cooperativos de trabajo y territorializada. También hay que construir un consenso político decididamente desmercantilizador, en particular del acceso al suelo, aprovechar la ley de acceso justo al hábitat de Buenos Aires y para materializarla hay que tener poder político; hay que alentar y consolidar las formas de propiedad en común para dejar de vernos como propietarios o pequeños emprendedores y asumirnos como cuidadores de la tierra que habitamos como usuarios, y ser capaces de habitar en belleza como parte de la vida cotidiana. Subraya que la concepción autogestionaria se ha enriquecido con perspectivas del feminismo popular y de los pueblos originarios que muestran la centralidad de los cuidados en el habitar cotidiano, favoreciendo también el corrimiento de la visión antropocéntrica. Van por una estrategia multiescalar y ubican la paz como una necesidad de primer orden ya que la casa es el planeta.
La experiencia de FUNDASAL (El Salvador) Expositora: Carmen Oviedo
La evolución que han identificado desde la práctica de FUNDASAL en los últimos diez años incluye la visión del hábitat no reducido a la vivienda ya que con el tiempo han identificado e integrado más elementos para el cuidado de la vida (la alimentación, el agua, el saneamiento, la educación, la cultura, etc.), adaptándose a las condiciones del territorio, a las necesidades prioritarias de la población y otros aspectos sociopolíticos, ambientales, económicos. También han valorizado el uso de materiales locales, el asesoramiento técnico a las familias para construir de forma más segura y con los materiales disponibles en el área rural, y una mayor participación de las mujeres en los procesos constructivos.
Sobre los contextos y los desafíos sobre los que han venido trabajando identifican: 1) que la ley de vivienda a nivel nacional no es lo estratégico, sino las iniciativas, ordenanzas y políticas locales; 2) en el ámbito urbano, brindan acompañamiento a las comunidades que han sido desalojadas por la construcción de centros comerciales o proyectos turísticos, apoyando su reasentamiento con producción social y mejoramiento barrial para acceso a servicios básicos; 3) en el ámbito rural, impulsan proyectos de saneamiento ecológico, cocinas ecológicas y hornos artesanales, sistemas constructivos con materiales locales para centros comunitarios y viviendas, sistemas de agua, huertos agroecológicos; cosechas de agua de lluvia, gallineros para la soberanía alimentaria, así como acompañamiento a cooperativas, procesos formativos y de fortalecimiento de la organización comunitaria, la identidad cultural y el tejido social.
En cuanto a lecciones desprendidas y vías para enfrentar los múltiples desafíos en la práctica, destacan: seguir identificando y generar alianzas estratégicas para sumar esfuerzos; crear nuevos mecanismos para el fortalecimiento de la organización comunitaria; y seguir con la búsqueda de financiamiento no necesariamente enfocado a la vivienda, sino a los medios de vida y la protección de la soberanía alimentaria de las comunidades.
La experiencia de Comunal (México) Expositora: Mariana Ordoñez
Comunal compartió las reflexiones sobre el trabajo que han realizado durante nueve años de la mano con grupos organizados y colectivos, subrayando que al transitar estos caminos de colaboración desde las luchas situadas en los territorios, comprendieron que lo que está al centro es el cuidado de la vida y la convivencia, los tejidos sociales y comunitarios. Mediante un Mapa sistémico de convivialidad sintetizó los aprendizajes que han tenido desde los territorios. Comprendieron que en procesos como la escuela rural productiva, jardines comunitarios, casas de parto, las luchas son por la libertad de habitar nuestrxs cuerpxs y territorios y es la autonomía lo que se busca fortalecer. Esto les ha enseñado que es necesario transitar de una justicia espacial, una justicia del hábitat, a una justicia integral, relacional, interconectada que abarca también la justicia lingüística, la justicia económica, la justicia ambiental, la justicia epistémica, la justicia racial, la simbólica, la alimentaria, en suma, una justicia interdimensional donde la lucha de los grupos es por el derecho a ser, existir y habitar. Todo esto no se logra en solitario, se hace con los ancestros, seres espirituales y guardianes, la tierra y la naturaleza, con los animales no-humanos, se trata de una defensa de la vida que trasciende la dimensión humana y expande los derechos fuera de la visión antropocéntrica. El espacio-tiempo de esta convivencia incluye el habitar los espacios, el festejar, el afectarnos, el tomar acuerdos, el reflexionar, el cocinar, el colaborar, etc., y esto sucede en una dimensión interescalar que va desde el cuerpo-territorio, la cocina, los espacios de asamblea, la escuela, el río, las tierras comunales, etc., y esta convivencia se sostiene por redes.
Entre los aprendizajes destacó que formar parte de procesos de producción y gestión social del hábitat ha transformado sus modos de ser, de sentir y de pensar, de concebir su rol en el mundo y el mundo mismo; refirió que durante los primeros cinco años de Comunal se habían enfocado en la incidencia en espacios institucionales, pero ante el desgaste y la simulación de lo participativo enfocan ahora sus energías en espacios a escala comunitaria donde se está potenciando otra forma de ser y habitar. Alertó que cuando las instituciones van vaciando de significados algunos conceptos fundamentales para la PyGSH como la participación, la libertad, la solidaridad, el tequio es necesario restaurar los significados y combatir el agotamiento y desesperanza que da la resistencia cotidiana contra las formas institucionales que rompen el tejido común y el cuidado de la vida. La esperanza está puesta en los espacios de la vida cotidiana, la escala de la comunalidad, donde pequeñas organizaciones están transformando los territorios y estar en red, en esa relacionalidad de la vida.
Magdalena Ferniza celebró las cinco experiencias, destacando lo común y los acentos de cada una, también reflexionó acerca de que en todas las participaciones se observa una visión integral de la vivienda, de la vida y un entendimiento clarísimo de que para poder avanzar no tenemos que actuar en un solo sector, y tenemos que entender los procesos productivos, las relaciones sociales y comunitarias y resolver una serie de cuestiones que no se agotan con la vivienda y con la planeación del territorio. Enseguida abrió el espacio para algunas preguntas o comentarios de las y los participantes.
Elis Martínez destacó la importancia de la reflexión que parte de la práctica y que va informando las acciones que se van realizando.
Anelise Meléndez preguntó a la compañera de FUNDASAL, de qué manera se ha desarrollado su trabajo con mujeres constructoras tomando en cuenta su vinculación con los procesos autogestionarios de producción de vivienda.
Carmen Oviedo de FUNDASAL respondió que lo han logrado a través de procesos organizativos y de fortalecimiento de la comunidad, aparte del proceso de capacitación en ayuda mutua y con encuentros de mujeres y diagnósticos de habilidades que podrían potenciarse, para capacitar y potenciar a la mujer en su rol en la construcción.
Jesica Amescua comentó que sería ideal potenciar todas las reflexiones vertidas a lo largo del X Encuentro con las reflexiones de los grupos locales y pobladores involucrados en los procesos, para también empezar a concatenar sus aprendizajes.
Silvia Emanuelli reivindicó ciertos elementos novedosos a la luz de estos 10 años. Desde el vínculo cuerpo-territorio, feminismos populares, trabajo de cuidados, respeto a la naturaleza y la tierra que habitamos. Ahora bien, puntualizó las diferencias de metodologías y gestión (temporalidades, entrega de recursos, limitaciones de las tomas de decisiones comunitarias, complejidades políticas y territoriales) en torno a las organizaciones que trabajan con recursos públicos, privados y de la cooperación internacional.
Ronda 2 – Moderadora: Mariana Ordoñez (Comunal)
Organizaciones participantes: União Nacional Por Moradia Popular (Brasil), COPEVI (México), CENCA (Perú), Asociación Civil Nueva Democracia (Argentina), Ocupa Tu Ciudad (México).
La experiencia de la União Nacional Por Moradia Popular (Brasil) Expositora: Evaniza Rodrigues
Recordó que se cumplen 9 años del golpe y por eso en estos últimos 10 años se vuelve muy fuerte el trabajo de la UNMP en defensa de la democracia concebido como parte de la agenda de la defensa del derecho a la ciudad, pues son dos conceptos que no se pueden separar ya que cuando la democracia se debilita, los grupos económicos más fuertes se imponen en la producción de la ciudad, y los espacios de la gente se ven amenazados. Destacó que una necesidad que identificaron y atendieron en estos años fue la conceptualización y preparación de un proyecto de Ley para la Autogestión de la Vivienda y no porque creyeran que una ley fuera a determinar lo que se hace o no se hace, sino sabiendo que muchas veces es necesario resguardar jurídica e institucionalmente las prácticas de las organizaciones, sobre todo cuando se ven amenazadas y criminalizadas en su accionar. Este proyecto de ley está en el Parlamento nacional desde 2021 y es importante no solo para producir vivienda nueva sino para temas de mejoramiento barrial, regularización del suelo, propiedad colectiva y cooperativa, etc. En los últimos dos años también tuvieron la reanudación de los programas nacionales “Minha Casa Minha Vida entidades” y “Minha Casa Minha Vida rural” que, aunque su forma de actuar es mayoritariamente con empresas constructoras, también se dirige a organizaciones sociales, y la UNMP consiguió amplificar su presencia en 20 estados brasileños en los cuales realizan monitoreo de iniciativas, capacitaciones, y recuperación de edificios en las principales capitales, también enseñando que es posible construir vivienda digna, popular, por medio de autogestión en las regiones más centrales de las ciudad y detener expulsiones por la gentrificación. Asimismo, la UNMP ha impulsado la articulación de la PSH con medidas mitigadoras de los efectos de la crisis climática en el país como la recuperación de la flora y fauna de la ciudad o la producción de energía fotovoltaica bajo el control de los compañeros organizados.
La evolución de las prácticas de la UNMP, además de responder al contexto desafiante de criminalización de los movimientos sociales durante gobiernos derechistas, también ha sido reacción a políticas locales que profundizan la mercantilización, al desmantelamiento de las capacidades de gestión gubernamental, y los pocos programas públicos con movimientos sociales. Entre las lecciones desprendidas desde sus prácticas organizativas destacan la ampliación de alianzas en los territorios y en la sociedad, la construcción de redes para evitar desalojos forzosos de vivienda y la capacitación y formación política como procesos continuos.
La experiencia de COPEVI (México) Expositora: Ana Isabel González
Recapituló que, en 2015, cuando COPEVI estaba cumpliendo 50 años, las principales líneas de trabajo eran: en el ámbito urbano, los planes de mejoramiento barrial, los presupuestos participativos en localidades de amplia densidad poblacional, las escuelas de Gobierno y Ciudadanía, el proceso de la Asamblea Constituyente de la Ciudad de México; y en el ámbito rural, el trabajo con una organización de base eclesial y con comunidades indígenas en la Sierra Norte de Puebla, justo el caso de la vivienda rural que se plantea en el libro de Utopías en Construcción, cuando todavía estaba el esquema de ahorro, crédito y subsidio para la Producción Social de Vivienda, y la implementación de procesos de traspatio, huertos y corrales. En todo ese tiempo estuvieron en conexión con varias redes como el Colectivo de mejoramiento barrial en la Ciudad de México, la Red Mesoameri-kaab (que tiene que ver con construcción con tierra) y la Red de Productores Sociales de Vivienda (con la cual lograron incidencia en la CONAVI y tener un presupuesto asignado a la Red), la relación con la Tosepan o con Tiyat Tlali para la defensa del territorio. La reflexión fue cómo pasar de acciones pequeñas en vivienda a la visión territorial más amplia.
Después pasaron los sismos del 2017 y trabajaron en tres comunidades de Oaxaca donde escalaron a 500 acciones de vivienda con recurso público; luego en 2022 hubo otro sismo y trabajaron en Ostula, Michoacán junto con IMDEC, todo lo cual les permitió reconocerse con ciertas capacidades técnicas para responder ante emergencias y también con la necesidad de alianzas para lograr más. En 2018 le apostaron a trabajar lo participativo en planeación urbana, y con el paso de la compañera Rocío Lombera a la Alcaldía Iztapalapa se crea la primera Unidad de Participación y Planeación Participativa, y COPEVI colaboró en hacer agendas territoriales participativas y formación de promotores territoriales. Destacó que han sostenido el Diplomado de Hábitat y Buen Vivir con el MUP y ya van en la séptima edición, vinculando universidad y movimientos. Por último, refirió que le dieron un poco de escala a la planeación participativa al retomar la relación con la Unión de Colonos de San Miguel Teotongo que lleva 50 años de trabajo de planeación territorial, e impulsaron la planeación desde abajo para hacer un Proyecto de Ordenamiento Territorial participativo que incluye entre sus líneas el cuidado radical del medio ambiente; ahora están tratando de hacer ciencia ciudadana y observar la situación ambiental del territorio. Como aprendizaje es tratar de estar en todas las escalas que se pueda e identificar las coyunturas y las condiciones posibles.
La experiencia de CENCA Instituto de Desarrollo Urbano (Perú) Expositora: Esther Álvarez Estrada
CENCA es una institución que acompaña procesos sociales de desarrollo territorial, mejoramiento del hábitat y del medio ambiente, género y economía solidaria. En los últimos años, su experiencia de trabajo en Lima metropolitana se inscribe en un contexto de desigualdades socio-territoriales profundizadas por transformaciones de acumulación de capital en la ciudad, es decir, por el neoliberalismo urbano que segrega social y espacialmente a las poblaciones empobrecidas por el sistema económico. Las intervenciones que realiza son multidisciplinarias, de acompañamiento a todo el proceso de producción y gestión social del hábitat, desde lo local hasta la incidencia en políticas públicas. Su metodología conocida como “Modo CENCA” busca generar espacios de participación resistencia y propuesta para la transformación social para el buen vivir.
Consideran que la Producción Social del Hábitat Sostenible implica procesos de micro planificación participativa desde lo local, lo que pasa no solo por la gestión del suelo y la vivienda sino por lo que lxs compañerxs desarrollan o requieren en términos de seguridad alimentaria (sobre todo a partir de la pandemia), espacios públicos, las violencias que afectan especialmente a mujeres, etc. Y todo esto a partir de participación comunitaria, concertación de actores locales, desarrollo de capacidades tecnológicas y adaptación al territorio, y de ayuda mutua y solidaridad. En los últimos años han acompañado al Movimiento Sin Techo (MST) en Lima metropolitana. Ante el déficit de vivienda en el país han demandado a los gobiernos locales y nacional la creación del programa municipal de vivienda popular, programas de vivienda, democratización de acceso al suelo, etc. En la Ley de Desarrollo Urbano Sostenible y en la reglamentación de la vivienda de interés social se logró insertar el tema de la participación comunitaria y la asistencia técnica; también se logró el tema de la regeneración urbana y el fideicomiso de tierra como parte de una nueva modalidad que se inserta para trabajar el acceso al suelo de manera más colectiva, y hay que demandar su implementación.
CENCA también acompaña procesos locales y brinda acompañamiento desde las capacitaciones técnicas de la Escuela de Arquitectura y Urbanismo Popular para que puedan avanzar en la construcción con tecnologías apropiadas, y así han hecho más de 500 viviendas junto con lxs compañerxs. Con las organizaciones sociales por el tema de la seguridad alimentaria han generado escuelas para la Red de Ollas Comunes en Pachacamac, un distrito urbano-rural, mientras que con plataformas multiactor trabajan para la incidencia política. Como parte de las lecciones aprendidas destaca el valorar las iniciativas autogestionarias y el esfuerzo de la población por gestionar, reducir sus riesgos y vulnerabilidades y que a partir de ello hay un potencial para la transformación de los territorios.
La experiencia de Ocupa Tu Ciudad (México) Expositor: Carlos Estrada
Ocupa Tu Ciudad es una ONG radicada en Guadalajara, Jalisco y realizan trabajo en esa ciudad y en la costa de Jalisco y Nayarit, específicamente en la localidad de San Francisco. Ahí trabajan con la Escuela Secundaria Técnica N° 17 “Mar Patrimonial” que tiene alrededor de 180 alumnos y enfrenta problemas para dotar de profesores. En el contexto se da el fenómeno de la turistificación que genera un incesante incremento en alojamientos temporales e incremento de rentas, y los propios profesores no pueden solventar vivir en la comunidad por lo que terminan viviendo en condiciones de hacinamiento en la propia escuela o, en algunos casos, dejando la comunidad y esto se traduce en un incremento de la deserción escolar. A petición del comité de madres y padres, comienzan en 2023 el proyecto Casa del Maestro para generar participativamente una propuesta que permitiera dar alojamiento digno a los docentes, en un diálogo de saberes incluso sobre materiales constructivos. Interactuaron con El Enjambre Colectivo PR y lograron recursos privados para gestión colectiva de la tierra, en su caso gestión colectiva de la vivienda, y tras proceso de diseño participativo, gestión con las autoridades, autogestión y ayuda mutua, iniciaron obra. Para la segunda etapa en 2025 la propia comunidad comenzó a donar para continuar del proyecto. Como aprendizajes subrayó la importancia de tejer relaciones entre estudiantes, pobladores, estudiantes locales, profesores universitarios, organizaciones civiles para sumar y consolidar saberes constructivos, y la formación de comités locales para poder dar continuidad al proyecto.
La experiencia de Asociación Civil Nueva Democracia (Argentina) Expositora: Guadalupe Bull, en representación de Marina Thia
Son un colectivo de organizaciones sociales y cooperativas autogestionarias de vivienda y trabajo, impulsadas en su gran mayoría por mujeres que luchamos por el Derecho a la vivienda y al Hábitat; nacen en el marco de la ley 341/2000 a través del Programa de Autogestión de Viviendas de CABA, impulsado con la fuerza de las organizaciones de vecinos/as ocupantes, inquilinos/as y otros en situación de emergencia habitacional, resultando in diferentes acciones colectivas de incidencia en políticas públicas, que reconozcan y apoyen los procesos colectivos de hábitat popular. En estos 10 años se ha podido dar pelea con el Estado que prioriza los negocios inmobiliarios en desmedro de las políticas de autogestión, y en 2015-16 terminaron obras para 28 familias (80% mujeres) con la Cooperativa Nueva Imagen en un barrio central de CABA, la Asociación Civil creó cimientos para 15 familias y buscó espacios para otras 53 familias. La organización pudo enfrentar los desfinanciamientos y fue llevando adelante una campaña social y política junto a otras organizaciones para difundir y replicar estas iniciativas.
Destacó el rol central de la autogestión y la ayuda mutua para terminar las obras, aportes y actividades solidarias que han fortalecido a las organizaciones; impulso y creación del Colectivo Nacional de Hábitat Popular y la Escuela Nacional de la Autogestión de Producción Social Autogestionaria de Hábitat Popular (PSAHP) junto a otras organizaciones con trayectoria: MOI, MTL, Los Pibes, FTV, etc. A su vez, han trabajado en la creación de un proyecto de Ley Nacional de PSAHP y en su presentación parlamentaria en Cámara de Diputados en 2016, 2019, 2023 y 2025 acompañados de distintos movimientos sociales. Reflexionó sobre las prácticas y aprendizajes digitales en el contexto de la pandemia y desafíos múltiples que han enfrentado, incluyendo recortes presupuestarios, constante cambio de funcionarios que dificulta la continuidad de los proyectos, avance de los discursos de odio. Entre las lecciones destacan: fortalecer la organización colectiva como motor de resistencias; la autogestión y la ayuda mutua; la articulación de agendas nacional, regional e internacional; la formación continua en la Escuela Nacional de Autogestión; y la persistencia en la agenda legislativa y política con los proyectos de ley, pues se requiere de un Estado presente, no ausente.
Mariana Ordoñez cerró la segunda ronda destacando que todas las experiencias comparten la importancia de: la formación y el incremento de las capacidades para la autogestión y la autonomía, de las alianzas y las redes para aumentar la capacidad de acción colectiva, del intercambio de saberes incluidos los que surgen desde los propios territorios, de la participación ciudadana y su incidencia en las políticas, así como de la vinculación académica, la creación de escuelas y pedagogías autogestivas; también lo común es el reconocimiento de la crisis climática y la importancia del cuidado radical del medio ambiente; y finalmente la importancia de sostener los esfuerzos y la esperanza. Posteriormente abrió el espacio para preguntas y diálogo.
Gustavo Romero señaló que falta mucha evaluación de lo que hemos hecho que nos permita entender más qué ha pasado con todos los procesos y los resultados de los proyectos de producción y gestión social del hábitat y difundir los éxitos. También necesita ser vista la experiencia académica.
Alejandro Florian pregunta, a partir del comentario de Gustavo, si no será el momento de empezar a trabajar en la construcción de narrativa y relatos que puedan llegar a través de otros medios y audiencias que puedan controvertir la hegemonía del discurso y las prácticas neoliberales.
Ronda 3 – Moderadora: María Carla Rodríguez (MOI)
Organizaciones participantes: Sociedad Cooperativa de Vivienda Equidad y Desarrollo (México), UNACH (México), ITESO (México), Cooperativa de Vivienda Tochant integrante de la UPREZ (México), FUCVAM (Uruguay).
La experiencia de Sociedad Cooperativa de Vivienda Equidad y Desarrollo (México) Expositora: Fabiola Hernández
La Sociedad Cooperativa de Vivienda Equidad y Desarrollo se fundó hace seis años por doce socias, mujeres que ya tienen experiencia y trayectoria en temas de vivienda y de carácter social, una de las socias es la responsable del Centro de la Mujer en Topilejo. Entre los desafíos estructurales que identifican, además de la necesidad de vivienda, destaca la precarización del ingreso de las familias, la gentrificación atroz, la dificultad para encontrar un suelo asequible no periférico, complicaciones para su adquisición. Se encuentran en una etapa del proyecto en la que ya tienen posesión del suelo para beneficiar a 42 familias, que pasó por un proceso difícil de negociación y lograron que el INVI les aportara el 50% del recurso, aun así, el otro 50% fue difícil para los agremiados. Lo más complicado es dar certidumbre y transparencia a la gente pues también hay mucha corrupción y estafas que generan desconfianza. Una Cooperativa de Ahorro y Préstamo de jubilados de Teléfonos de México les aportó una fórmula para ofrecer transparencia y certidumbre a la gente. Concluyó que solamente siendo equipo y forjando alianzas se puede salir adelante.
La experiencia de la Universidad Autónoma de Chiapas (México) Expositor: Manuel Antonio López Hidalgo
El académico de la Facultad de Arquitectura de la UNACH presentó el programa académico titulado “Un Cuarto Más, donde más se necesita”, el cual comenzó como un ejercicio académico dentro de un taller de proyectos, pero desde 2015, de la mano de estudiantes y profesores han realizado ampliaciones a viviendas de grupos vulnerables, iniciando así con la producción y gestión social de la vivienda y el hábitat; sin embargo, como este tema no está en la currícula universitaria, enfrentaron resistencia de algunos profesores. El proyecto piloto evolucionó y lograron que empezara a institucionalizarse y que la universidad iniciara un programa de Responsabilidad Social Universitaria del Hábitat, lo que puede generar en las universidades públicas nuevos indicadores que permitan incidir en dos sistemas: el educativo y el del territorio. En el sistema educativo permite que los estudiantes puedan tener un aprendizaje significativo situado y basado en problemas. Si bien han logrado incidir en la universidad y ya hasta el Rector habla de la importancia de los aprendizajes situados, todavía son muy pocos los cuerpos académicos que investigan y desarrollan proyectos de PyGSH. Por el lado del territorio, siendo Chiapas el estado que tiene el mayor índice de rezago habitacional en el país, este tipo de programas y proyectos universitarios pueden contribuir a reducir ese rezago.
La caracterización del rezago habitacional chiapaneco conlleva a que se tengan que implementar múltiples acciones de vivienda en una misma comunidad, desde regularización de suelo, dotación de servicios básicos, dotación de un sanitario, cambio de materiales precarios por materiales adecuados (en una comunidad de 100 viviendas se llegan a requerir 600 acciones de vivienda). Para afrontar esta compleja situación contextual, el programa universitario involucra en la etapa de consulta a estudiantes de servicio social que trabajan con un consultorio del hábitat y sus diagnósticos son llevados a un laboratorio del hábitat donde se diseñan los proyectos con un comité académico y estudiantes de prácticas profesionales; posteriormente el proyecto pasa a una productora del hábitat que se encarga de hacer un expediente técnico para la comunidad y que puedan comenzar la gestión, e incluso la universidad hace la vinculación con el gobierno estatal y municipal. Sobre las lecciones que se desprenden de esta práctica, destacó el desafío de la articulación con el gobierno estatal y municipal respecto al financiamiento para que cada expediente técnico se pueda materializar. También hay un reto con la escalabilidad del programa, pues no habiendo ley estatal de vivienda ni programas municipales en la materia, la incidencia sería mayor si cada gobierno municipal y el gobierno estatal asumieran programas de responsabilidad social del hábitat. Por último, es necesario crear a nivel de las universidades públicas un padrón de servicio social y prácticas profesionales a nivel nacional, de gente que se pueda sumar a la producción y gestión social del hábitat.
La experiencia del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (México) Expositor: Gerardo Cano
Destacó los proyectos de aplicación profesional (PAP) del ITESO están dirigidos a los estudiantes de los últimos grados de toda la universidad para que realicen el servicio social, sus prácticas profesionales y la tesis en un taller integral. Él coordina desde hace 18 años un taller con trabajo en colonias populares en poblados del sur del estado de Jalisco, y tiene dos objetivos: realizar proyectos socio-urbanos en contextos complejos y fortalecer la capacidad transformadora del sujeto individual y social en colonias populares, barrios y poblados. Desde el PAP “Haciendo barrio, construyamos con la gente” del Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano del ITESO han trabajado en 15 colonias populares del Área Metropolitana de Guadalajara, también han trabajado en poblados como Atoyac al sur de Jalisco, algunos alumnos trabajaron en el proyecto de reconstrucción de San Mateo del Mar en Oaxaca, y otros en la sierra Norte de Veracruz, Huayacocotla. Desde el PAP se atienden problemas de falta de vivienda, infraestructura, espacio público y también de capacidad limitada de los sujetos para transformar su reality. Con estos proyectos se apuesta por la autonomía y la resignificación de la gente de su propia realidad. Trabajan con líderes comunitarios, colectivos, asociaciones, pero también establecen convenios con municipalidades. Entre los proyectos realizados están: talleres de construcción de ciudadanía, cooperativas de vivienda, realización de obras como habilitación de calles, equipamiento, mejoramiento barrial, mejoras en viviendas, mejora del ambiente y el hábitat, construcción de un centro comunitario y nuevas instalaciones para una radio comunitaria.
La experiencia de la Cooperativa de Vivienda Tochant integrante de la UPREZ (México) Expositora: Arianne Reséndiz
La Cooperativa de Vivienda Tochant, que significa “la casa de tod@s” se ubica en la alcaldía de Azcapotzalco en la Ciudad de México y es parte de la Unión Popular Revolucionaria Emiliano Zapata (UPREZ) que es una organización social constituida en 1987 que ha luchado en la Ciudad de México por el acceso a servicios, la educación popular y la consolidación de un marco de derechos humanos amplio. Tochant se constituye en 2015 como una cooperativa de consumo de vivienda con la finalidad de poner en marcha una experiencia transformadora de producción y gestión social del hábitat con 21 socios que comenzaron a trabajar el predio bajo la inspiración del modelo uruguayo.
Se enfrentaron al desafío de no poder ser reconocidos como cooperativa de vivienda para el acceso a un crédito ante el INVI, teniendo que constituir la Asociación Civil “Creando Comunidad para Vivir”. Desarrollaron proyectos productivos alternos para generar recursos y ganarse la confianza de la comunidad por ejemplo con la venta a precios solidarios de productos de agricultura urbana, una estrategia frente al desafío de localizarse en un pueblo originario que defiende el territorio y rechaza los proyectos habitacionales del INVI porque se teme que los dejen sin agua e irrumpan en las tradiciones. La primera piedra de la obra se colocó en septiembre de 2022, los trabajos comenzaron en 2023 con diseño participativo y actualmente se tiene un 85% de edificación.
En cuanto a las lecciones y vías para enfrentar los desafíos, destacan que ante el desafío de la falta de armonización del marco jurídico (desde lo federal a lo local) en cuanto al reconocimiento de las sociedades cooperativas de vivienda, se ha estado promoviendo desde el MUP y otras organizaciones sociales un proceso de incidencia político para poder materializar una legislación de cooperativas de vivienda en la Ciudad, con lo que también se espera poder replicar las experiencias a una escala mayor.
La experiencia de la FUCVAM (Uruguay) Expositor: Alexandro Sánchez
La Federación Uruguaya de Cooperativas de Vivienda por Ayuda Mutua se fundó en 1970, actualmente son 740 cooperativas en todo el país y se basa en tres pilares: ayuda mutua, propiedad colectiva de usuarios (una figura fundamental) y autogestión (implica que el dinero del Estado se deposita en la cooperativa y ésta lo gestiona), enmarcados en la Ley 13.728 de 1968 donde hay un marco jurídico de financiación y acceso a la tierra (la Intendencia de cada Departamento tiene cartera de tierras). Todas estas conquistas fueron ganadas en la calle haciendo protestas y con la participación de las bases de la Federación. Si bien en ningún estatuto o reglamento interno de la FUCVAM se habla de la gestión social del hábitat, la hacen en automático, está implícito que cuando se obtiene un terreno se empieza a trabajar con el barrio. En sus cooperativas, el proyecto habitacional se complementa con un proyecto de convivencia y desarrollo cultural contrahegemónico en donde el Estado no participa.
Destacó que el déficit habitacional cuantitativo en Uruguay es de 75 mil a 80 mil viviendas, y el cualitativo es de 250 mil viviendas que no cumplen con al menos uno de los indicadores de habitabilidad; también se observa una tendencia creciente de asentamientos irregulares. Y el gran desafío sigue siendo el acceso a la vivienda digna para sectores en situación de pobreza y pobreza extrema, colectivos que no pueden soportar procesos medianamente largos para llegar a la vivienda. En 2020, 600 familias ocuparon terrenos fiscales y privados, se judicializaron esas ocupaciones y la FUCVAM comenzó a trabajar en la cooperativización de algunas de esas familias. El gobierno departamental de Montevideo proporcionó tierras y materiales para viviendas transitorias que se construyeron por ayuda mutua en el terreno definitivo de la cooperativa, se hicieron de madera forradas con yeso y piso de material, con dos dormitorios, cocina y baño. FUCVAM acompañado todo el proceso y esas cooperativas lograron personería jurídica, obtuvieron el Certificado de Regularidad que emite el Ministerio de Vivienda, y se llegó hasta la propuesta presentada al Estado para la construcción de viviendas definitivas. Como aprendizajes y conclusiones señaló: es fundamental la participación e involucramiento del Estado; también las soluciones concretas a problemas concretos; hay que reconvertirnos, expresado como tensión al modelo tradicional cooperativista de FUCVAM para tenderle la mano a nuevos núcleos familiares que no son trabajadores de un gremio, que no tienen clase social, sino que están desplazados de la sociedad, incluso viviendo en calle; otro desafío es el acompañamiento y seguimiento de la cooperativa para la adopción del modelo y la gestión del proyecto posterior a la construcción de las viviendas. Ser cooperativista es para toda la vida, es un modelo de vida.
María Carla Rodríguez sintetizó la última ronda de participaciones destacando algunos ejes, como el tema del sujeto: el protagonismo de las mujeres, pero también este proceso la precarización de las trabajadoras y los trabajadores y los desafíos que nos supone para recrear el modelo cooperativo, el modelo autogestionario y hacerlo en escala y con otros tiempos; se visibilizó el rol de la universidad pública y los desafíos para su intervención en escala en términos de la institucionalización de los contenidos, de los programas y las formas de vinculación tecnológica y de investigación; la necesidad de construir relatos que nos permitan auto-reconocernos, darle cada vez más espacio a los contenidos, condensar cartografías de las prácticas y de las dificultades, y tener claras las alianzas estratégicas, los aprendizajes situados y cotidianos junto a las organizaciones populares y la construcción de ese entramado transdisciplinario; al mismo tiempo tenemos que dirigirnos al Estado aunque no siempre los colores políticos son los más aptos, pero la disputa por el sentido de lo público en el sector del hábitat popular está presente al menos en este grupo; la construcción multi y transdisciplinaria de encuentro y diálogo de saberes entre actores y lógicas que a veces entran en tensión y hay que poder trabajarlo; los procesos se sostienen cuando hay participación y movilización.
Gustavo Romero pregunta a todos los países cuánto han logrado de porcentaje de atención a los grupos de muy bajo ingreso, ya que, en el caso mexicano, históricamente nunca se ha dedicado más del 3% al 5% a los grupos de 1 a 3 salarios mínimos. También destacó que la mayor parte de los alumnos que han capacitado en 50 años no encuentran trabajo en el campo de la producción social del hábitat.
Mariana Ordoñez le preguntó al compañero de FUCVAM cómo han logrado aprovechar lo que ofrecen los gobiernos progresistas, como decía Massimo Modonesi, y al mismo tiempo sostener el conflicto, sostener esa protesta en las calles que genera presión e incidencia, y que el hecho de aprovechar esas coyunturas y esos presupuestos que le pertenecen a los habitantes, se haga sin socavar sus procesos de autonomía y autogestión.
Federico Ramírez, de una organización social del Frente del Pueblo y acompañando a las compañeras de Equidad y Desarrollo, comentó que en México supuestamente existe una planeación territorial, pero no hay ley de reordenamiento territorial a nivel nacional, ni estatal, municipal o local; subrayó que el sistema político mexicano, vertical y patriarcal, siempre ha simulado consultas, incluso las consultas de SEDUVI o el INVI son solamente para recuperar datos, diagnósticos, hacer en abstracto propuestas pero sin dinero para la gran demanda de vivienda social y popular, por lo que se requiere la creación de un fondo.
Silvia Emanuelli comentó que el compañero de FUCVAM también habló de un fondo y podría vincularse.
Alexandro Sánchez respondió primero sobre el tema de los bajos recursos, poniendo el ejemplo de los 90 o la crisis del 2000 en Uruguay, el gobierno de derecha implementó asistencialmente el plan de vivienda de Núcleos Básicos Evolutivos. Lo que hace la FUCVAM es ir a los barrios a formar cooperativas con gente de bajos recursos, que tienen que pagar durante 5 años un monto mensual bajo por el valor de la casa que se hizo de forma cooperativa. Respecto a la autonomía, FUCVAM tiene autonomía política respecto de los partidos políticos; con los gobiernos progresistas no se ha avanzado sino retrocedido, la FUCVAM está peleando por el Fondo Nacional de Vivienda ya que ahora se depende de la rendición de cuentas del presupuesto nacional que nunca prioriza la vivienda, cuando debería ser una prioridad presupuestal en cualquier país porque a partir de la vivienda es desde donde se desarrolla el ser humano.
Discusión en plenaria para llegar a conclusiones colectivas que nos permitan avanzar
La presentación de ideas fuerza para resumir lo compartido en las rondas de reflexión sobre la evolución de las experiencias de PyGSH estuvo a cargo de tres personas: Isadora Hastings (Cooperación Comunitaria), Evaniza Rodrigues (UNMP) y Jerónimo Díaz (UAM Azcapotzalco).
Isadora Hastings se concentró en una serie de coincidencias: este GrupoPyGSH surge en Latinoamérica por una fuerza autogestiva previa, de organización y lucha; destacó logros legislativos producto de la incidencia; enfatizó que en el contexto de la crisis climática se perciben cambios en la lógica de la lucha, también por la crisis civilizatoria en donde la justicia ya no responde a la legalidad ni a los derechos humanos sino al poder, incluyendo Gaza como caso extremo; los gobiernos de derecha o progresistas han deshabilitado la movilización social y afectado la lucha por la autonomía y la autogestión como indicaba Massimo el primer día, y al mismo tiempo han reducido el acceso a subsidios y a marcos legales para seguir ganando espacios en favor de la producción autogestiva y social del hábitat; hay coincidencia en una visión integral de la vida, el derecho a la vivienda permite el acceso a otros derechos humanos interrelacionados, pero se abre la acción a otros ámbitos ambiental, productivo y económico; crece la importancia de la gestión integral del riesgo y de la formación política no sólo para la PyGSH, sino para la disminución de vulnerabilidades ante la mayor intensidad y frecuencia de las amenazas naturales; destacó el rol de las mujeres en la producción de vivienda y comunidad, cuidado del cuerpo y del territorio, como clave para considerar en diagnósticos y diseño participativo para una construcción de la vivienda y el hábitat con este enfoque; otra coincidencia fue el desafío de la propiedad colectiva de la tierra que si bien existe constitucionalmente en México, se está privatizando y hay que cuidarla, y en otros países sin ese marco legal se impulsan figuras como los fideicomisos de tierra; desafíos contextuales para las luchas por una ley autogestionaria de vivienda y hábitat y también para el acceso a financiamiento; muy importante seguir fortaleciendo los valores cooperativistas y la búsqueda, desde todas las universidades, de una base conceptual común pedagógica para que se hable más de la PyGSH.
Evaniza Rodrigues subrayó que este Encuentro permitió reafirmar los principios, las cosas más importantes de por qué se lucha y todas las experiencias mostraron que se defiende y cuida la vida como centro de las acciones, que se buscan formas no capitalistas de producción del espacio, territorio y hábitat. Hay un reconocimiento de la coyuntura compleja con disputa por la tierra, y por los derechos, incluido el derecho a producir ciudad en los países, que aunque puede verse facilitada por algunas políticas en realidad son insuficientes para frenar las embestidas del mercado. Enfatizó las violencias y criminalización de los movimientos sociales, el avance del crimen organizado en los territorios e imposición de sus reglas que afectan las luchas colectivas. También se colocó el fortalecimiento de los actores populares para que tengan más voz e incidencia, y destacó el rol de las mujeres no sólo como las más afectadas por ejemplo en las vulnerabilidades por la crisis climática, también son las más activas y claramente protagonistas de múltiples acciones de cambio. Se habló de la importancia de la construcción de narrativas y del “cacareo” de los logros y el pensamiento detrás de las prácticas que desarrollamos para que se comprenda más por qué las queremos multiplicar; sin olvidar que cuando hay movilización social, se presiona a los gobiernos no importa de qué color sean, para que estas perspectivas, estas visiones de mundo puedan disputar los escenarios políticos, los presupuestos, la concepción de programas públicos de hábitat, y también en las disputas del territorio y la ciudad.
Jerónimo Díaz (UAM-Azcapotzalco), luego del resumen de las compañeras, aportó algunas reflexiones en torno al proceso llevado a cabo para lograr el libro “Utopías en Construcción” que si bien se publicó en 2017, refleja el estado de los procesos hasta 2015 aproximadamente, y se ha avanzado desde entonces y por eso son importantes estos espacios de intercambio y actualización que propicia HIC; recordó que parte del desafío de esa publicación fue conjuntar experiencias, desde una cooperativa en construcción hasta una federación de cooperativas, grupos académicos, individuos, gente que trabaja en el campo en vivienda rural que no tienen el problema del suelo como en las ciudades. Comentó el elemento contextual importante en los últimos 10 años que fue la pandemia que nos enseñó a trabajar más en línea, aunque se extrañan los encuentros presenciales entre organizaciones que permitían los “encuentros de mundos”, pero ahora la cooperación internacional se reduce y muestra otra tendencia en los apoyos, por ejemplo, desastres humanitarios. Destacó el papel cada vez más relevante de las universidades públicas. También mencionó que no se han tenido muchos avances en la incidencia del cooperativismo de vivienda en lo legislativo y en las políticas, no se ve la respuesta de las autoridades, incluso bajo gobiernos progresistas como en México. Subrayó que habría que terminar de entender los Fideicomisos comunitarios de tierras que han tenido una expansión desde lo que se documentó de Puerto Rico en el libro, con implementación en varios países latinoamericanos y explorar esta agenda como alternativa frente a los obstáculos para los cooperativismos de vivienda. Otra línea de trabajo sería indagar más en los fracasos y los problemas que enfrentamos, desde conflictos internos hasta cómo se gestionan las expulsiones de miembros de una cooperativa, transferencia y herencia de la propiedad, como posibles temas para futuros trabajos de sistematización.
Silvia Emanuelli comentó, aprovechando lo que Jerónimo decía, que efectivamente estamos en crisis de financiamiento por varias razones, una crisis que viven casi todas las organizaciones en este momento. La invitación sería evaluar si un encuentro de este tipo no lo podríamos hacer a partir de coordinar esfuerzos con las universidades, que aquí han estado muy presentes el día de hoy, para justamente poder eventualmente bajar recursos distintos a los que normalmente usamos, pero seguir esa reflexión que ha existido con este esfuerzo también de incidencia en las currículas universitarias para que hagan espacio a la producción y gestión social del hábitat.
Reflexiones sobre la evolución de la PyGSH, los retos y alternativas actuales
Silvia Emanuelli presentó brevemente la semblanza de Enrique Ortiz Flores, Arquitecto egresado de la Escuela Nacional de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México. Exsecretario y Expresidente de la Coalición Internacional para el Hábitat, es uno de los guardianes de la sabiduría de HIC, cuenta con numerosas publicaciones sobre el hábitat popular y su potencial transformador.
Enrique Ortíz habló de que tenemos que hacer una transformación profunda, no quedarnos en hacer pequeños ajustes, es una lucha permanente y cada vez más difícil en todo el mundo, hay resistencias para los cambios desde quienes se han enriquecido cada vez más como dueños del mundo. Recordó cuando hicieron el estudio con CONAHCYT sobre producción social de vivienda se conjuntaron hasta 500 propuestas sobre lo que había que hacer. No en una relación de dependencia, sino de hacer estudios para el gobierno, y eso ha proporcionado algunos recursos que no son un regalo, sino que es un dinero por trabajo real, en comunicación con las personas, “que nos ayudan incluso a cambiar cosas, pero no pueden cambiarlo todo.” Señaló que, pese a las dificultades para cambiar las cosas en favor de estos procesos, se ha aprendido muchísimo; le sorprendió oír todo lo que se estuvo presentando en este Encuentro, la cantidad de aprendizajes que hay, una fuerza muy importante. Propuso verlo positivamente y no negativamente, enfatizando que: “vivimos en un planeta maravilloso, lleno de vida; la vida se da cuando hay una interacción crítica y cambiante, justamente la característica de la vida es el cambio.” Exhortó a que “hagamos algo para para enfrentarnos a esos cuantos que no quieren que cambie el mundo y no tienen proyecto. Su único proyecto es que no cambie nada.”
Comentó que él está luchando contra la obsolescencia programada, y que parte de la lucha es precisamente tener proyecto de vida, y defender la autonomía y la libertad. Expresó que tiene un gran optimismo de que puede haber un gran cambio y a partir de lo que estamos haciendo en México, pero enfatizó que “tenemos que cambiar una cosa, no ponernos en primer lugar, pongamos en primer lugar la vida…nosotros tenemos que cuidar la vida profundamente, es algo fundamental en este momento…Y también tenemos que poner al frente a la comunalidad…Es la manera de comportarse ante los bienes comunes que nos da la naturaleza para la vida, y que los hemos convertido en mercancía, en fuente de especulación. ¿Cuáles son? el suelo, el agua, el aire, bienes naturales comunes, pues hay también bienes comunes que ha generado el hombre como una educación de calidad, una salud de calidad, etcétera…La comunalidad me parece que es muy importante porque es algo que viene de la época prehispánica…La evolución humana es esa precisamente, el que colaboremos, que nos ayudemos”.
Comentó que ha estado escribiendo un libro, recolectando frases muy valiosas, de lo que ha subrayado en los libros que ha leído y de lo que se viene construyendo desde hace muchísimos años, constatando que hay mucha más fuerza del lado de la sociedad. Es un texto con ideas que le parecen formidables para este cambio, quitando lo que le parece que restaba fuerza, e indicando dónde se pueden consultar. Un primer capítulo viene a ser de diagnóstico y un segundo de propuestas, críticas de por dónde tenemos que marchar, reiterando que “lo que tenemos que hacer es entrarle de lleno a la vida, a la transformación, a reunirnos para un cambio…Creo que estamos in este momento crucial. Vamos a juntarnos para una sola cosa…para poder hacer un planteamiento colectivo mucho más sencillo, una vida mucho más sencilla, más simple…vamos a disfrutar, a tener más tiempo con nuestra familia…a vivir más sencillamente, pero con mucha más riqueza, con mucha más fuerza, disfrutando la vida.”
Silvia Emanuelli agradeció a Enrique e introdujo el último punto de la agenda del X Encuentro: el 50 aniversario de la Coalición Internacional para el Hábitat que se cumple en 2026, sobre el que anunció que Esmeralda García, de la Oficina de HIC-AL expondría algunas de las ideas que a nivel internacional HIC está contemplando para festejarlo, esperando la reacción de parte del GrupoPyGSH.
Esmeralda García proyectó una presentación con algunas propuestas que han surgido en HIC para celebrar estos años de trabajo, de lucha colectiva, entre ellas: poder tener una muestra colaborativa de prácticas y experiencias que sean inspiradoras, transformadoras y que puedan condensarse muy particularmente en una publicación muy visual que no sea un documento demasiado grande, por lo que se pensaban dos experiencias por cada una de las cuatro áreas temáticas de HIC incluyendo también el derecho a la ciudad lo que llevaría a tener 10 experiencias sistematizadas, a la que además se le puedan sumar algunas infografías para difusión. También comentó que se está pensando conformar un comité facilitador para que pueda hacer la selección y revisión, considerando que haya un equilibrio geográfico, perspectiva de género, equilibrio temático; e indicó que la idea es seguir construyendo, pensando cómo se va a hacer esta selección. Explicó que otra propuesta es poder hacer un vídeo sobre el surgimiento y la historia de HIC que pueda tener testimonios de miembros, de personas aliadas estratégicas, de todos los guardianes de la sabiduría, poder recuperar todas las voces que se puedan de HIC, sin ser un documental, pero tratando que contenga la energía que tiene el trabajo de HIC, cómo se fueron integrando los miembros, a qué retos se ha enfrentado, qué logros también ha tenido, en este ánimo de celebrar y que con todo esto se pueda dar un mensaje para generaciones más jóvenes, que justamente también se están enfrentando a un montón de retos, antiguos y nuevos y poder llevar el mensaje de por qué sigue siendo importante la labor de HIC. Una propuesta más es tener una reflexión en torno a los 10 años de la Nueva Agenda Urbana, qué se ha logrado, qué falta y cómo también se puede fortalecer desde todas nuestras luchas la defensa de los derechos humanos que se relacionan con el hábitat. Concluyó comentando que todo se encontraba en construcción y que la retroalimentación era bienvenida, para poder pensar en conjunto no sólo cómo celebrar sino qué es lo que sigue, qué es lo que se puede seguir haciendo a través de la coalición con toda esta articulación y con toda esta fuerza, es decir, tanto memoria como seguir mirando hacia el futuro. Finalmente invitó a hacer llegar comentarios y otras ideas, y sumarse al grupo específico que se creará para seguir trabajando en todo esto.
Silvia Emanuelli dio las gracias a Esmeralda y, en vista de no restar mucho tiempo para conversar sobre esto, puntualizó que al menos se quería proporcionar información ante el numeroso grupo e invitó a acercar alguna propuesta concreta en el chat, aunque más adelante se haría una reunión específica. Subrayó que recordar, hacer memoria, construir otras narrativas, como se planteó en la conversación, es una labor fundamental. Recordó que el 40° aniversario de HIC se hizo un balance de la participación en la incidencia, en las grandes agendas globales y que, escuchando lo dicho por Enrique en varias ocasiones y tantas otras compañeras, lo que se quiere hacer para los 50 años es rescatar las voces de los territorios, de quienes no pierden la memoria y luchan todos los días. Comentó que, si bien en la Agenda Urbana se logró el reconocimiento del derecho a la ciudad, muy poco se ha empleado, concretado y que más bien se debería pelear por un gran acuerdo internacional para sacar la vivienda de la especulación y la financiarización (el derecho a la ciudad tenía este objetivo también, pero finalmente está muy lejos de concretarse).
Guillermo Marzioni enfatizó que los 50 años de HIC tienen que ser una celebración por parte de cada una de las organizaciones sociales que componen la red, que hacen viva cada experiencia en el día a día. Saludó la presencia intergeneracional y comentó que para adelante era necesario la formación de compañeras y compañeros en los temas que se vienen trabajando, recuperar y rescatar todo lo que ya se ha hecho, acciones que realizamos directamente nosotros en torno a las cuestiones de producción social de hábitat y otras que realizaron otros compañeres en distintos ámbitos, en gobiernos locales, en organizaciones territoriales y también recolectar esa experiencia porque nos enriquece, porque ahí vemos que tenemos mucho avanzado también. Concluyó señalando el desafío de llevar estas corrientes de pensamiento a los gobiernos populares por los que se apostó, y la relevancia de la dimensión que colocó Enrique sobre la naturaleza, dimensión que se viene trabajando en los últimos años en HIC pero a la que se necesita prestarle especial atención, porque ahí está la vida.
Silvia Emanuelli comentó que “la vida en el centro” podría ser el lema del 50 aniversario y procedió a los agradecimientos por la presencia y la participación, nombrando a compañeras y compañeros que durante el X Encuentro, y también a lo largo de los años, han hecho muy valiosos aportes, y son parte de esta historia colectiva. Cerró el X Encuentro convocando a una fotografía general final y felicitando a todas, todos y todes presentes en la sala y en el Zoom.
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